Hay muchos parecidos entre Beyond: Dos Almas y la anterior obra de Quantic Dreams, Heavy Rain. La más evidente de todas es el sistema de control. No es que sea una copia directa, pero hace falta un nivel de ajuste similar para sumergirse completamente en la experiencia.
Al igual que Heavy Rain, Beyond no se juega del modo tradicional. Es mitad juego, mitad experiencia interactiva en la que el jugador debe agitar y mover el mando tantas veces como mueve los joysticks analógicos y pulsa botones. Heavy Rain nos contaba varias historias interconectadas en torno a una serie de siniestros asesinatos, que llevaban al jugador hacia una reveladora conclusión y a uno de los diversos finales diferentes.
Pero Beyond: Dos Almas es una experiencia más centrada. Aquí, los jugadores se ponen en la piel de un único personaje, Jodie Holmes, y del fantasma que la acompaña durante toda su vida. Interpretada por la actriz Ellen Page, la calidad de las actuaciones se hace evidente y te sumerge en la experiencia al instante. El plantel de personajes secundarios cuenta con la participación del soberbio Willem Dafoe, así que es obvio que Quantic Dreams no ha reparado en gastos a la hora de contratar a actores capaces de hacer justicia a sus personajes.
Hemos podido disfrutar de dos capítulos de la historia de Jodie, de los muchos que compondrán toda su vida en su viaje desde la infancia hasta la edad adulta (si no queréis ningún destripe, pasad al último párrafo en cuanto terminéis de leer esto). Dichos capítulos estaban completamente separados entre sí, con el único punto en común de Holmes y su acompañante espectral, Aiden. Tanto su fuerza como su maldición, Aiden es una presencia que acompaña a Jodie, el peor amigo invisible que se pueda tener. A veces puede ser útil, a veces puede ser malvado, pero siempre está ahí.
La relación entre Jodie y Aiden toma forma en la mecánica central del juego. Puedes controlar a ambos, llevar a Jodie de un lugar a otro y luego cambiar a Aiden para ocuparte de los asuntos más peliagudos. La primera misión que hemos jugado estaba ambientada en Somalia, aunque no nos dieron ninguna explicación de por qué estábamos allí. El uniforme militar nos ayuda a presuponer algún que otro detalle, pero básicamente estamos luchando hombro con hombro con un soldado que no es más que un niño. Ese es todo el contexto que teníamos. Nos ponemos a cubierto y Jodie sufre los disparos de las milicias locales. Aunque está armada, pulsamos un botón para controlar a Aiden, pasando así de una perspectiva en tercera persona a una en primera.
Avanzamos por el campo de batalla hacia el punto en donde está esperando uno de los soldados. Al seleccionarlo tocando otro botón, nos aparecen las opciones. Según la acción, deberemos mover los joysticks analógicos hacia adelante o hacia atrás, cargando el ataque antes de soltarlos. En este caso, soltamos los joysticks y Aiden destroza la pared que estaba protegiendo al soldado, matándolo al instante. Hay otras formas de usarlo en el juego. La que más hemos utilizado era la posesión, que se usa para hacerse con el control del cuerpo de un personaje no jugable. Aiden podrá matar a otros objetivos cercanos, los cuales no sabrán que uno de los suyos está siendo controlado por un ente sobrenatural.

Volvemos a Jodie, donde tendremos que superar algunos combates cuerpo a cuerpo. En esta ocasión, alejar el mando hacia atrás sirve para esquivar el ataque del enemigo. La pelea no va bien, pero el niño soldado que nos acompaña nos salva de una muerte inevitable; volvemos a ponernos en pie y avanzamos hacia nuestro objetivo. Pasamos agachados bajo unas ventanas y nos movemos entre las edificaciones, hasta llegar a un momento en el que nuestro camino está bloqueado por una patrulla armada; Aiden forma una burbuja protectora alrededor de Jodie y pasamos rápidamente por allí sin que nos dé ni una bala.
El nivel acaba con un escenario en el que debemos poseer a un guardia en una base y usarlo para matar a un objetivo de alto rango dentro de un complejo militar. De primeras, controlamos al guardia equivocado y no podemos acceder a la sala a la que necesitamos entrar, pero tras explorar la zona con Aiden (Jodie está oculta en un edificio al otro lado de la calle) no tardamos en encontrar un objetivo más apropiado. El hombre poseído entra, coge un arma y acaba con todo el mundo en la sala. Ahora, Jodie debe confirmar la muerte y, para ello, entra en la base; sin embargo, nada más salir le disparan. Por suerte, dos helicópteros norteamericanos descienden, contienen a la multitud y la sacan de allí.
El segundo nivel no podría ser más distinto. Empieza en un tren, con Jodie intentando dormir pero con un Aiden aburrido haciendo travesuras. Tenemos el control sobre Aiden cuando se dedica a tirar maletas del vagón de equipaje. En ese momento, la policía sube al tren y arresta a Jodie; una vez más, carecemos de contexto. Encerrada en una sala y bajo vigilancia, controlamos a Aiden para poseer al vigilante y abrir la puerta, lo cual permite a Jodie escapar.

A continuación tenemos una tensa secuencia de persecución por un bosque, con Jodie agachándose y saltando entre las ramas caídas. Unos perros la persiguen y las linternas atraviesan la oscuridad mientras intentamos escapar. Es todo muy atmosférico y envolvente. Con el tiempo, nos acaban volviendo a atrapar y Jodie se ve obligada a tomar medidas más drásticas para evitar ir a la cárcel: roba una moto de la policía y huye por la carretera, con Aiden creando una barrera protectoria mientras reventamos un bloqueo de carretera. Todo esto nos lleva a una violenta batalla en las calles de un pueblo cercano, con que Aiden acaba con el equipo SWAT que habían enviado para capturar a Jodie. Es algo violento, cargado de acontecimientos. Cuando todo acaba y ya solo queda Jodie de pie en medio de la calle, la joven le dice a uno de los policías abatidos que la próxima vez no será tan considerada con ellos.
Lo cierto es que tuvimos que fiarnos de las imágenes para contar esa historia, ya que jugamos en medio de una sala llena de gente y era difícil escuchar los diálogos. Pero, como cabría esperar del estudio que nos ofreció Heavy Rain, han hecho un gran trabajo narrando la historia a través de los actores que tenían a su disposición. Hay una interesante dualidad entre Jodie y Aiden que ofrecerá una dinámica de juego única, así como el sistema de control del que ya hemos hablado. Hace falta un tiempo para acostumbrarse a él, y todavía hay tiempo para que Quantic Dream lo haga aún más intuitivo antes del lanzamiento del juego, a finales de este año. Esperaremos a tener en las manos la versión final del juego antes de realizar cualquier juicio en dicha dirección, pero por lo que hemos podido ver de esta larga demo del juego, sin duda esperamos grandes cosas de Beyond: Dos Almas.
