Español
Gamereactor
análisis
Biomutant

Análisis de Biomutant

Largos años de espera para lo primero de una Experiment 101 pequeña pero ambiciosa. ¿Engancha esta apocalíptica historia de kung-fu?

Suscríbete a nuestra newsletter

* Campo obligatorio
Biomutant

20 personas. A medida que he ido jugando a Biomutant, tras largos años de espera y momentos en los que llegué a perder la fe de que realmente se materializara, me he dado cuenta de que es un juego único, una peculiaridad como pocas se ven en este terreno. Hay todo un plantel de buenas ideas en torno a su mundo y mecánicas, aunque una ejecución que le pesa en todos los aspectos.

Singular y especial son las palabras que mejor definen a lo nuevo, y a la vez lo primero, de Experiment 101, un estudio sueco con una idea sensacional, pero con una ambición que se le ha hecho grande. Porque hacer un juego de mundo abierto con tintes de RPG, toma de decisiones, combate en tiempo real, un profundo y divertido sistema de 'crafteo' y una fábula de kung-fu es viable con un gran equipo, pero toda una odisea para un grupo de 20 trabajadores.

Entro con este dato por delante porque es algo que lo explica todo en relación con este juego. Vaya por delante que Biomutant no es malo, ni mucho menos, pero sí que ha tenido una trayectoria que le queda grande. Esta fábula o cuento de mundo abierto en una Tierra post-postapocalíptica tiene grandes destellos de magia a los que a menudo empañan dudosas ideas y unos valores de producción por debajo del ambiente que le ha rodeado desde su anuncio.

Biomutant

Vayamos al grano. La historia aquí tiene que ver con un Árbol de la Vida, los cuatro Devoramundos que están intentando comerse las raíces de esta planta que mantiene al mundo con vida y una pequeña leyenda que tiene como protagonista al retoño de un solo ojo. En efecto, tu papel es el de ese retoño.

¿Y tu objetivo? Evitar que estas criaturas gigantescas acaben con lo único que está haciendo que la naturaleza siga en pie. El planeta cayó en el colapso por la contaminación y la polución. Después, volvió a recuperarse pero, por el camino, provocó que toda clases de animales mutaran y evolucionaran como nunca. La vida siempre se abre camino.

Ahora, son estas criaturas las que mandan, y tú eres una de ellas. Una que, en su odisea por salvar el planeta en el que vive, se topa con toda una guerra entre diferentes clanes animales, un mundo con parajes realmente exuberantes y una historia repleta de decisiones.

No nos confundamos, Biomutant es un RPG de tomo y lomo, pero plagado de todos esos elementos propios del enésimo juego de mundo abierto que te cruzas. Aun así, logra introducir todos esos pequeños toques que te dejan claro que una obra tiene algo especial, distinto. Pocos juegos ha visto servidor en los que puedes practicar un súplex a un enemigo tras pegarle un par de escopetazos, cubrirte a última hora con un parry y haber creado un rastro de fuego a tu paso.

Biomutant

Hay muchas ideas buenas, mucho carisma en la obra de Experiment 101. Podría empezar por lo primero que te topas, un editor de personajes en el que cada factor influye al aspecto de nuestro protagonista. Ahí, ya te topas con una miríada de opciones y factores decisivos. Más o menos resistencia, inteligencia, vitalidad o fuerza, mayor o menor inmunidad al fuego, hielo o la toxicidad.

Son factores decisivos, aunque no lo sepas al comienzo de la partida. Tener más intelecto hace que tengas más oportunidades a la hora de resolver puzles, incluso el carisma te lo pone más fácil cuando tienes que negociar con ciertos personajes. Y es curioso porque, aunque no te lo cuente, Biomutant ya te está poniendo delante de decisiones importantes nada más empezar.

Ahí se presenta una de sus mayores virtudes, y también uno de sus mayores defectos. Desde el primer momento, te topas con cientos de variables que te van a hacer pasar por un viaje de tutoriales que, en el caso de servidor, se prolongó hasta más de las cinco primeras horas de juego. La cara fea de una moneda que, por otro lado, tiene un gameplay rico, variado y bastante complejo.

Biomutant

Al menos en sus pilares, porque el resto se tambalea como fruto de esa ambición con un par de tallas extra. Un buen sistema de progresión, muchas habilidades distintas para el uso de varios tipos de armas (bastones, espadones, espadas dobles, puños de hierro o tus manos desnudas), evolución de tus técnicas de wung-fu, superpoderes y mejora de estadísticas.

Todo está en Biomutant, pero se dispersa demasiado. En primer lugar, porque diferentes de estas ramas evolucionan usando diferentes recursos, sea subida de nivel, unos cristales verdes o unos puntos de habilidad. No queda del todo claro cómo conseguir cada cual durante la partida, ni tampoco por qué deben usarse unos u otros.

Por otro lado, realmente no es necesario mejorar mucho a tu personaje para plantar cara a los enemigos. El sistema de combate parte de una buena premisa, pero tropieza con un sistema de cámara y fijado de enemigo que no es del todo fino (a veces una pesadilla con varios rivales en pantalla) y con unos combatientes que no te exigen apenas. Todo ese despliegue de superpoderes, de bolas de ácido, rastros de fuego y combos espectaculares se reduce, en realidad, a llevar mejores o peores armas.

Una lástima, como también lo es que el sistema de combos sea prácticamente el mismo para cualquier arma, independientemente del tipo que sea. El resultado es diferente, pero la ejecución es la misma y eso, aunque gana accesibilidad, resta unicidad al armamento que llevas.

Sí que cabe destacar, por otra parte, que aun así Biomutant pelea por ofrecer situaciones únicas en momentos clave. Cada jefe principal transcurre de forma diferente, implicando casi siempre el uso de alguna montura, como un robot o una especie de lancha motora, y con situaciones tan locas como adentrándote en las entrañas de una peligrosa criatura entrando por su culo (si, tal cual lo estás leyendo).

Biomutant

Hay numerosos destellos, como venía diciendo, en situaciones tan disparatadas como estas o en la mera idea de hacer que cada personaje tenga su propio idioma y sea un narrador el que te cuente lo que están diciendo. Pero ahí está el juego volviendo a ponerse la zancadilla. Aunque puedes ajustar la frecuencia de los comentarios, el narrador tarda poco en volverse cargante, lanzando frases propias de agenda de instituto.

Su historia, por otro lado, tiene buenos momentos y está muy influenciada por las decisiones que tomas en tus conversaciones, de los bandos con los que te alías y, en definitiva, de cómo vas tiñendo de blanco o de negro tu karma. Libertad suficiente aquí como para modificar por completo diferentes escenarios y relaciones con personajes, sobre todo de cara a la guerra entre tribus.

A lo largo y ancho de un mapeado precioso, pero algo vacío (y en el que no faltan secundarias de toda clase), hay diferentes facciones con las que aliarte o enemistarte. Todo dependerá de cómo te alinees con sus ideales y de cómo te acerques a ellas, porque algunas podrás destruirlas por completo si lo deseas, o negociar con ellas para llegar a un acuerdo, o incluso acabar forjando alianzas tras haber iniciado un conflicto frontal con asedio incluido a sus fortificaciones.

Biomutant da muchas herramientas en este sentido, incluso en el sistema de equipamiento, con un sistema de 'crafteo' que es enormemente bueno no tanto por la influencia en el personaje, sino por lo disparatado de las opciones. ¿A quién no le haría ilusión reventar a enemigos con una aspa de ventilador enganchada a una aspiradora?

Biomutant

El problema es que, aunque tenga muchas buenas ideas y un concepto general prometedor, incluso aunque sea un juego repleto de carisma, porque pocos hay que te presenten a una nutria-Elvis, al final, el título de Experiment 101 falla en la ejecución, en la puesta en escena. Le falta pulimento, le falta presupuesto y le falta personal.

El equipo ha construido algo muy especial y divertido, pero abarcar tanto impide apretar con tanta fuerza como se podría. Cumple todos los puntos de un RPG de mundo abierto y se atreve con una historia que mira al cine de kung-fu casi a los ojos, cumpliendo temas tan manidos como la venganza y el perdón. Goza de un diseño único y diferente y no le faltan las ideas. ¿El problema? Que no cierra, no empaca bien.

Llegué a él esperando algo sobresaliente, y no ha sido así. Descubrí el tamaño de su equipo y todo encajó perfectamente. Biomutant es un buen juego, pero le ha podido aspirar más alto de lo que debía. Pasa por demasiadas cosas de puntillas y, en ocasiones, tiene secuencias y transiciones propias de las aventuras de la época de PS2. Y eso no es malo, porque demuestra que hay talento, pero faltan rodaje y dinero.

Biomutant
07 Gamereactor España
7 / 10
+
Un mundo precioso y carismático. El entramado de mecánicas es muy amplio. El sistema de 'crafteo' es un divertidísimo disparate.
-
La voz en off se vuelve cargante y repetitiva. Abarca tanto que no profundiza bien en todo. El sistema de combate es flojo.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

Contenido relacionado

BiomutantScore

Biomutant

ANÁLISIS. Autor: Juan A. Fonseca

Largos años de espera para lo primero de una Experiment 101 pequeña pero ambiciosa. ¿Engancha esta apocalíptica historia de kung-fu?



Cargando más contenido


Cookie

Gamereactor usa cookies para ofrecerte la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.