Un hombre de 30 años ha sido condenado a ocho meses de prisión (en suspenso) por perturbar una etapa del Tour de Francia. El bromista, que llevaba un casco negro y un maillot del equipo Decathlon-AG2R La Mondiale, entró con su bicicleta cerca de la línea de meta de la etapa 17, en Valence, el pasado miércoles. Dos policías intentaron detenerle. El segundo consiguió detenerle y ambos cayeron al suelo.
El incidente ocurrió unos minutos antes del sprint final, por lo que no afectó a ningún corredor. La intención del bromista, según L'Equipe (vía AS) era que un amigo lo grabara para que se hiciera viral.
Fue condenado por "entrar en una zona de competición deportiva y perturbar la competición, negarse a obedecer y agredir a una persona en posición de autoridad pública".
Según AFP, este hombre ya había sido condenado tres veces. Se le impuso una pena de ocho meses de prisión condicional (lo que significa que no irá a la cárcel a menos que cometa otra infracción en esos ocho meses), la prohibición de entrar en cualquier recinto deportivo durante cinco años y una multa de 500 euros por daños y perjuicios al agente de policía que se cayó al intentar detenerlo.