Los Angeles Lakers derrotaron 119-103 a Golden State Warriors en su antepenúltimo partido de la temporada regular, con poco en juego, ya que ambos se han asegurado los puestos de play-off (Warriors se aseguró el último puesto como décimo de la Conferencia Oeste, pero Lakers aún podría acabar tercero -o incluso quinto- del Oeste, con Oklahoma City Thunder y San Antonio Spurs primero y segundo).
Sin Luka Doncic, de baja prolongada por lesión, volvió LeBron James y el entrenador JJ Reddick alineó a su hijo Bronny James, que suele jugar en la G-League. Aunque LeBron y Bronny ya hicieron historia como el primer dúo de padre e hijo que juega en el mismo equipo en la NBA, el partido del jueves fue notable porque cuando Bronny asistió a LeBron, se convirtió en la primera asistencia de hijo a padre en la historia de la NBA.
La primera asistencia de padre a hijo ya se produjo el mes pasado, en un partido contra los Brooklyn Nets. Bronny anotó 10 puntos y 3 asistencias, y LeBron 26 puntos y 11 asistencias.
A Los Angeles Lakers sólo les quedan dos partidos de la temporada regular, contra los Phoenix Suns esta noche y contra los Utah Jazz el domingo.