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Call of Duty: Vanguard

Análisis de Call of Duty: Vanguard

La última entrega de Sledgehammer Games a la dilatada saga bélica presenta bastantes mejoras significativas, pero aún parece que juega sobre seguro.

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Aunque el año pasado Call of Duty: Black Ops Cold War volvía en gran medida a los orígenes de la serie y no abría precisamente nuevos caminos, el modo campaña era bastante más interesante gracias a su misteriosa trama y a su historia ramificada. Sledgehammer ha optado por volver a un enfoque más lineal que enfatizará las secuencias de corte de la historia de Call of Duty: Vanguard, a la vez que colabora con casi todos los estudios de Activision para mejorar y hacer cambios más fascinantes en los modos de multijugador y de Zombis. Con esto, la franquicia da unos pasos adelante, pero también un par de pasos hacia atrás.

Call of Duty: Vanguard

La muestra más clara de esto es la campaña. De nuevo, en Call of Duty: Vanguard podremos vivir los acontecimientos de una ficticia Segunda Guerra Mundial a través de la mirada de cuatro personas, lo cual me hace echar de menos las elecciones en los diálogos y la posibilidad de llevar a nuestro propio personaje que sí estaban el año pasado. Por otro lado, este cambio de rumbo está totalmente justificado y es intrigante a su manera, ya que el enfoque más cinematográfico y los diferentes personajes convierten el juego en una experiencia más hollywoodiense. Y que haya actores conocidos poniendo voz a esos personajes aún lo resalta más, aunque haya veces que la inmersión se estropee por esto, como cuando se distingue el acento británico o americano del actor de doblaje al intentar sonar a alemán o a ruso. Por suerte, los protagonistas y el argumento central lo compensan.

Para los que estéis buscando una experiencia de acción sin cuartel que os tenga en vilo y en la que siempre tengáis el control, lo peor serán las secuencias cinematográficas y su a veces chirriante cambio de estilo visual que se reproducen entre una misión y otra, aunque para mí se convirtieron pronto en un elemento positivo porque permiten adentrarse más en la narración. No me malinterpretéis, no tiene nada que ver con Hermanos de sangre o Salvar al Soldado Ryan, pero ver cómo cuatro personas se convierten en soldados insensibles capaces de cualquier cosa con tal de completar una misión fue lo que mantuvo mi interés durante todo el juego.

Y parte de esto es gracias a la diversidad en los modos de juego, así que si os gusta que los escenarios de juego cambien mucho, como ocurre en Call of Duty: Modern Warfare y en Call of Duty: Black Ops Cold War, seguramente os lo paséis muy bien también en este juego. Habrá peleas y saltos entre trenes en marcha, combates de aviones sobre el Pacífico, intensos enfrentamientos de francotiradores, intrusiones furtivas por el desierto y muchas otras cosas que no voy a desvelar. Todas ellas están acompañadas de sensaciones inigualables, gracias a una impresionante mejora del apartado visual que a veces roza la realidad, a un diseño de sonido siempre excelente que te hace temblar cada vez que una bala pasa volando cerca y a la banda sonora de Bear McCreary, épica y bella a partes iguales, que termina de rematar el conjunto. Si a esta mezcla le añadimos simulaciones físicas y animaciones mejoradas, es evidente que los modos de Zombis y multijugador también participan de esa renovación.

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Los entornos susceptibles a la destrucción ya arreglan por sí solos algunos de mis problemas con Black Ops Cold War. Poder disparar a través y destruir puertas, ventanas, vallas, la mayoría de paredes y demás objetos no solo les arruinará la fiesta a muchos campers sino que, además, permite plantear estrategias sin sacrificar la agilidad que caracteriza los enfrentamientos de la franquicia. He hecho de todo, desde pillar desprevenido a todo un equipo al hacer explotar una pared y masacrarlos con mi subfusil antes de que siquiera pudiera decir un "¡Oh, yeah!" hasta algo tan simple como volarle la cabeza a un tipo que estaba esperando que me precipitara por una puerta ahora hecha astillas. Aunque es una característica útil en todos los modos, es en uno de mis favoritos donde se nota de verdad lo guay que es.

Sí, la mezcla del modo Gunfight y de battle royale en Champion Hill no está mal, pero el que más me está gustando últimamente sin lugar a dudas es Patrol. No es más que un Hardpoint más divertido, puesto que la zona objetivo está constantemente en movimiento, o sea, de patrulla por el mapa. Esto hace que sea imposible que los condenados campers agüen la fiesta, además de que hace que todo el mundo se plantee su estrategia y sus posibilidades sobre la marcha. Es posible que eso no fuera tan divertido en los juegos anteriores porque las zonas indestructibles no daban tantas oportunidades de acercarse al objetivo, pero en Vanguard es muchísimo más interesante. ¿Tu enemigo desaparece tras una puerta que da a un pasillo que probablemente esté lleno de enemigos? No te preocupes: destruye la pared. Con suerte, no solo habrás matado a esos gallitos, además habrás cambiado el mapa para la siguiente ronda. Todos los veinte mapas que estarán disponibles en el lanzamiento aprovechan estas leyes físicas dinámicas a diferentes niveles, lo cual hace que cada ronda sea diferente, aunque no tengan tanta complejidad y detalle como sus equivalentes de Battlefield y Red Faction.

Todas estas cosas se apoyan, por supuesto, en unos controles fantásticos, en las características de las armas y en mapas buenísimos (mucho mejores que los de Black Ops Cold War con su diseño austero), así que no necesito dar la chapa sobre las cosas básicas que nos llevan gustando años. Solo quiero mencionar dos cosas más sobre el modo multijugador y es que, desde Black Ops Cold War, se ha reducido un poco el tiempo para matar y se ha implementado el Ritmo de combate, que para mí es una mejora de la experiencia de usuario, aunque eso sea decir poco.

Me quedaría corto si dijera que era un escéptico cuando Sledgehammer y Raven hablaban de ello antes del lanzamiento. Ritmo de combate: parece una forma rebuscada de referirse al cribado, pero la verdad es que viene bastante bien aunque no sea tan revolucionario como podría parecer por la publicidad que se le da. Si te gusta el Call of Duty normal, el ritmo que debes seleccionar es Asalto, para obtener la densidad tradicional de jugadores en los mapas y en los modos normales. Los que seáis más jóvenes que un servidor viejales y prefiráis exhibir reflejos en mapas como Rust y Shipment podéis elegir la opción Intenso y llenar el mapa de jugadores mientras yo me relajo en Táctico, que es donde se puede respirar. También podéis usar los filtros de modos y de alguna cosa más, que reducirá las posibilidades de que terminéis en una sala en la que el botón de salir os haga ojitos. ¿Es un elemento revolucionario e indispensable? Ni por asomo. ¿Está bien tenerlo y ayuda bastante? No cabe duda, y con 24 mapas a finales de año tendréis donde elegir según vuestras preferencias.

Call of Duty: Vanguard

Mientras que el multijugador vendrá con muchísimo contenido en el lanzamiento, no se puede decir lo mismo de Zombis. Me explico. El mapa nuevo es interesante, sobre todo porque los escenarios destructibles llevan esa experiencia, que ya es intensa, al siguiente nivel. En vez de comprar armas de las paredes, juegas con la esperanza de que te salgan buenos objetos de los enemigos y de los baúles, cosa que hace que cada ronda sea diferente e interesante. Si añadimos eso y los sistemas clásicos como las mejoras de armas y los Pack-a-Punch a tener que completar objetivos para obtener los nuevos Corazones de sacrificio (que se pueden usar en el misterioso Altar de los convenios para elegir entre diversos lotes aleatorios), el modo queda completísimo. Mi único problema es que ahora mismo me parece básicamente un tutorial. ¿La razón? Solo hay tres tipos de enemigos, no hay historia y hoy por hoy no hay ninguno de los huevos de pascua con contenidos secretos. Estos últimos no llegarán hasta que empiece la temporada 1 el 2 de diciembre, lo que significa que el modo Zombis será un modo de horda bastante superficial durante las primeras cuatro semanas.

Sin embargo, antes de eso habrá bastante contenido interesante en el que indagar igualmente, ya que Call of Duty: Vanguard nos da más de lo que nos gusta, con mejoras como los entornos destructibles que mejoran tanto las campañas de un jugador como las de multijugador y de Zombis sin hacer nada que sea revolucionario. La historia te atrapa con una trama apasionante y partidas variadas, mientras que el modo multijugador me ha seducido con el nuevo modo Patrol y tiroteos de primer nivel. En Zombis hay cambios simples pero efectivos que dan la sensación de que es un paso adelante aunque no haya mucho contenido. Todo esto envuelto en una presentación excepcional que nos hace pensar que Call of Duty tiene intenciones de dejar atrás PS4 y Xbox One el año que viene. Espero que pase eso, la verdad, porque, aunque Vanguard está genial, aún parece un pelín conservador de más.

Call of Duty: Vanguard
08 Gamereactor España
8 / 10
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Apartado visual, sonido y música extraordinarios. Una historia chula con variedad de situaciones. Patrol y el ritmo de combate son añadidos muy buenos para el multijugador. Los entornos destructibles mejoran todo el juego.
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Las largas secuencias cinematográficas estropean la fluidez en varias ocasiones durante la campaña. Superficialidad forzada de Zombis de lanzamiento. El juego sigue pareciendo demasiado precavido y similar en esencia.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

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ANÁLISIS. Autor: Eirik Hyldbakk Furu

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