Un antiguo vicepresidente del gigante norteamericano de venta de videojuegos GameStop ha sido declarado culpable del cargo de fraude postal, enfrentándose ahora a penas de hasta 20 años de cárcel y multas de hasta 250.000 dólares, según publica Dallas Observer.
El caso implica al ex-cargo en actividades por las que habría canalizado hasta dos millones de dólares a sus cuentas privadas por medio de una compañía ficticia que hacía de puente hacia su banco. El plan de estafa se llevó a cabo desde julio de 2009 hasta abril de 2011.