A sus respetables 75 años, uno podría pensar que se va desconectando de un mundo como el actual, en el que todo se mueve tan rápido que resulta imposible estar al tanto de todo. Pero claro, eso no se aplica a visionarios que revolucionaron no solo un medio, sino a toda una cultura y una industria del entretenimiento desde hace 50 años. Eso es lo que le ocurre a Chris Claremont, y de lo que nos habló durante su panel en el XV Festival Celisus 232 de este año.
A Claremont le debemos buena parte del "renacer" de los X-Men y del carácter actual de los mutantes en cómics, pero también en el cine y la televisión. Fue él quien hizo crecer a Jean Grey hasta convertirse en Fénix, y también quien le dio a Lobezno su personalidad única que sigue encandilando hoy, tantos años después. Lo cierto es que buena parte del empoderamiento de las superheroínas y su faceta de líderes de equipos, como por ejemplo Tormenta, es cosa suya. El problema es que en la actualidad el cómic no vende lo suficiente como para que las ideas de un escritor permeen como antes. Chris lo contaba así:
"Si hubiera creadores que lograran atraer a la gente, pues las empresas errarían por avaricia. Si una serie de cómic vendiera así, 700.000, 800.000 copias, el autor lograría todo lo que se propusiera, pero no es así. La clave es mantener el entusiasmo en los lectores. La cosa es que las empresas como Disney o Ford tenían muy claro lo que querían hacer y cómo querían hacerlo: Dinero. Y eso pasa por encima de todo lo demás."
El desarrollo de los personajes en las historias de Claremont dotó de una dimensión mucho más gris a algunos de ellos, al tiempo en que sutilmente incluía ciertas críticas al sistema imperialista y en favor de la libertad del individuo. "Por desgracia, todo lo que Steve [Englehart] o yo temíamos en los cómics se está haciendo realidad", comentó, en referencia a su colega Steve Englehart, al que también escuchamos ser especialmente mordaz con la política actual.
Cuando le preguntaron por cómo llevaría la situación política actual al cómic (en clara alusión a las políticas recientes de Estados Unidos y de su presidente Donald Trump), la respuesta se escondía en una historia que escribió hace décadas: "Yo ya dí mi opinión sobre quién debería ser presidente de Estados Unidos hace 20 años. Se llama Kitty Pryde, y sería la última presidenta de Estados Unidos" dijo divertido, en referencia a su historia en X-Men: The End, donde Pryde (Gata sombra) sería la última gobernante antes de que los Centinelas acabaran con los mutantes en Tierra-41001.