Una noticia impactante ha sacudido hoy el mundo de la Fórmula 1: Christian Horner, que ha estado al timón de Red Bull Racing desde su creación en 2005, ha sido despedido con efecto inmediato del equipo. Ha sido sustituido por Laurent Mekies, que era director de equipo en Racing Bulls, su escudería hermana.
Es una noticia inesperada, pero Red Bull había languidecido en los últimos 18 meses, perdiendo el título de constructores el año pasado y prácticamente sin opciones de mejorar su posición esta temporada, actualmente cuarta en la temporada 2025.
La incapacidad de Red Bull para construir un coche consistente incluso con Max Verstappen en el asiento del piloto (echando a menudo la culpa a otros pilotos como Sergio Pérez y Liam Lawson), el despido del ingeniero Adrian Newey en mayo de 2024, que se fue a la escudería de Fernando Alonso, Aston Martin, y las acusaciones de comportamiento inapropiado y acoso sexual por parte de una empleada el año pasado, aunque Horner fuera absuelto, erosionaron su imagen tanto fuera como dentro de la empresa.
"Le agradecemos su trabajo incansable y excepcional. Ha sido fundamental para convertir este equipo en uno de los más exitosos de la F1, con ocho Campeonatos de Pilotos y seis de Constructores. Gracias por todo Christian, seguirás siendo para siempre una parte importante de la historia de nuestro equipo", dijo Red Bull en una declaración pública.
Mekies estará ahora al frente del equipo, que durante los 20 años con Horner ganó seis campeonatos de constructores y ocho títulos de pilotos. Y Racing Bulls estará ahora a cargo de Ian Permane, que era Director de Carreras.