En una reciente rueda de prensa de la próxima película de Guillermo del Toro Frankenstein, Christoph Waltz acaparó la atención con comentarios agudos y divertidos. Cuando se le preguntó qué pensaba de los efectos digitales, el oscarizado actor no dudó en:
"El CGI es para perdedores".
La respuesta provocó risas en la sala, pero el mensaje estaba claro: Waltz prefiere firmemente las soluciones prácticas y tangibles a las imágenes generadas por ordenador. Su franqueza continuó cuando otro periodista le preguntó cómo consigue mantener la esperanza en un mundo cada vez más oscuro. Waltz respondió simplemente:
"No la tengo".
El propio Del Toro explicó por qué insiste en construir decorados y entornos físicos para sus actores en lugar de recurrir a pantallas verdes:
"Digo: 'Construyamos el vestuario y hagamos los decorados a medida, y luego se los damos a los actores', porque los decorados son vestuarios y los vestuarios son decorados. La interpretación lo es todo. Si le dices a un actor: 'mira una bola en una pantalla verde', o lo pones en un laboratorio real con ventanas reales y luz real con pilas gigantes, está reaccionando ante otro actor. Siempre digo que hay una diferencia entre eye candy, que es bonito, y eye protein, que es contar la historia".
La película está protagonizada por Oscar Isaac como Victor Frankenstein y Jacob Elordi como el Monstruo. Escrito por el propio del Toro, el proyecto promete un enfoque realista y visceral, con decorados reales, trajes auténticos y la menor cantidad posible de CGI. Los aficionados no tendrán que esperar mucho: Frankenstein se estrena en Netflix el 7 de noviembre, ofreciendo una reimaginación gótica que combina el estilo característico de del Toro con un compromiso con la artesanía física.
¿Estás deseando ver Frankenstein de Guillermo del Toro?
