Culpable de robar 4,8 millones de dólares, y más de la quinta parte solo para gastarlos en micropagos de Game of War. Es la confesión realizada en un juzgado de California, Estados Unidos, que acaba de salir a la luz y que describe varias de las actividades en las que fue derrochado todo este dinero.
Este trabajador, un contable de la empresa Holt cuyo nombre y rango no han sido revelados, gastó en torno a un millón de dólares en compras in-app de Game of War. Se trata de una aplicación para móviles freemium, en la que la descarga inicial es gratis pero se pueden hacer compras para reducir el tiempo que requiere crearse un imperio. Hay algunos ítems de 2,19 euros y otros que suben hasta los 349,99 euros.
Tampoco ha trascendido su nombre en el juego y por tanto se desconoce qué imperio fue capaz de construirse con ese dinero. Según BBC, el gasto medio por jugador está en 550 dólares, suficiente para convertirla en la app más rentable del ecosistema móvil hasta la llegada de Pokémon Go (y para comprar costosos anuncios publicitarios como el de la Superbowl o con estrellas como Kate Upton y Mariah Carey).
La sentencia se dará a conocer en 2017 y en ella también tendrá que rendir cuentas por otros gastos como abonos para equipos de NBA y NFL o coches de lujo. Pero no es el primer caso de compras estratosféricas a través del móvil sin que el pagador sea consciente de que está ocurriendo, por lo que se abre de nuevo el debate sobre la necesidad de buscar una mayor regulación al respecto.