Análisis: Corsair Sabre v2 Pro Wireless Magnesium Alloy - Un ratón al que no le falta magnesio
Rápido, inalámbrico y más ligero que la mayoría de la competencia.
Corsair ha mejorado mucho sus ratones y teclados en los últimos años. El ejemplo más reciente de ello es la nueva línea Sabre, que es algo distinta a las anteriores. Un ratón superligero de 56 g gracias a su estructura hueca y a su carcasa de magnesio (aunque también hay una versión de carbono, por si no te gusta el tacto del material), además de ofrecer conectividad inalámbrica, viene incluso con una cinta de agarre opcional y deslizadores de repuesto, algo que indica claramente que se trata de un producto pensado para competiciones profesionales o semiprofesionales. A todo esto se suma una frecuencia de sondeo de 8.000 Hz y un sensor Corsair Marksman S con 33.000 PPP.
En cuanto al precio, estamos en territorio "caro, pero sin pasarse", pues cuesta 135 €. Hay que tener en cuenta que es algo más pequeño que la mayoría de los ratones, y que el ratón de prueba que nos ofrecieron era blanco, pero no brillante ni satinado, ya que tenía un bonito acabado mate de aspecto metálico. Sigue siendo caro, bastante caro teniendo en cuenta que ofrece menos de 60 gramos de plástico, y, para aquellos a los que les encante pasar todo por una hoja de cálculo, es importante recalcar que las características del sensor son algo peores que las de algunos competidores. Por mucho que me guste cuantificar las cosas, lo principal y lo único que importa de verdad en los ratones de gama alta es la precisión de seguimiento del sensor. Los jugadores profesionales y semiprofesionales pueden opinar de forma diferente sobre el IPS y la aceleración, pero me atreveré a decir que para el jugador promedio importa más bien poco, aunque lo más probable es que este tipo de jugadores no se gasten una parte tan grande de su presupuesto mensual en comprar un ratón.
No suelen gustarme nada los ratones ultraligeros, y no me refiero a que les tenga una pequeña aversión, sino más bien a un odio real. Sin embargo, la aleación de magnesio de este dispositivo hace muy bien su trabajo, no parece quebradiza ni frágil como la de muchos otros y, siendo sinceros, ya era hora. Tiene una calidad de construcción que me gusta de verdad, y aunque a algunos les disguste el diseño y la estructura de panal, alegando que el polvo y la arenilla entrarán y acabarán estropeando el ratón, he analizado productos de hardware durante mucho tiempo y eso nunca ha sido un problema. Pero, si no piensas lo mismo, puedes adquirir la versión de fibra de carbono que está totalmente cerrada, aunque debo señalar que el lateral no es de magnesio, sino de plástico, y esta diferencia de material a mí me resulta un poco extraña.
Los botones están bien, tanto los principales como los del lateral; sin embargo, no hay ninguna descripción o especificación de ellos en la web de Corsair, y tampoco dan la sensación de ser ópticos. Por este precio, espero que los botones sean de buena calidad, al menos los principales. Sí que utiliza los interruptores mecánicos propios de Corsair y tienen un clic limpio y nítido que es rápido en el reinicio, como debe ser. Aun así, uno de los botones laterales parece ligeramente diferente del otro, probablemente a propósito.
Corsair también ha trasladado el interruptor de DPI a la parte inferior del ratón, y me gusta la idea, ya que rara vez cambio de DPI y muchas veces lo acabo activando sin querer en otros ratones. Si eres de los que cambian de DPI varias veces por partida, esto no te gustará.
Una frecuencia de sondeo de 8000 Hz y un sensor que consigue ser extremadamente preciso, combinados con la alfombrilla Corsair MMPro Control Large, hacen que sientas que tienes todo el control y no que el ratón se te escapa. Puede que haya jugadores profesionales de alto nivel que noten la diferencia usándolo con y sin cable, pero yo no. Usarlo en modo inalámbrico afecta mucho a la duración de la batería, y mientras que con 1000 Hz te durará 120 horas, con 8000 Hz se acerca más a las 25 horas, algo que digo sabiendo de lo que hablo, porque lo he usado a 8000 Hz todo el tiempo (sí, puedes alcanzar un término medio si usas una frecuencia de sondeo más baja, pero si has pagado por 8000 Hz, lo suyo es que los uses). Dicho esto, para usarlo para algo que no sean juegos, 4000 Hz, o incluso 1000 Hz, es más que suficiente.
El controlador es el Web Hub de Corsair. Puede que no tenga la interfaz gráfica más bonita, pero es funcional. Aunque es una buena solución, sigue necesitando conexión a Internet y, sin duda, un programa instalado en el ordenador habría sido más fácil, pero tampoco me gustan los controladores que ocupan tanto espacio en el disco duro como un juego de alto presupuesto. Así que, en resumen, estoy entre la espada y la pared, porque los controladores son algo a lo que rara vez dedico tiempo, salvo cuando hago la configuración inicial, aunque sean más útiles que una simple interfaz web que transfiere la configuración al ratón, que luego la almacena localmente.
Así pues, estamos ante un ratón ligero con botones decentes y una calidad de fabricación muy superior a la mayoría de los demás, además de una precisión de seguimiento extremadamente buena. Si puedes aceptar su precio y su tamaño ligeramente inferior, deberías considerarlo para tu próxima compra.


