Las denuncias por acoso sexual en grupos de poder ha salido a flote en Estados Unidos durante las últimas semanas gracias al caso Harvey Wenstein, un poderoso productor de cine que utilizó su cargo para aprovecharse de las candidatas a los papeles más importantes. La valentía de las primeras personas en dar la cara está animando a otras que llevan años en silencio, y ahora ha salpicado a los videojuegos.
Un extrabajador de Naughty Dog, David Ballard, ha contado en una cadena publicada en Twitter que sufrió acoso durante su estancia en la compañía, que abandonó en 2016. Asegura que antes dio constancia del caso a sus superiores en el estudio de Uncharted y The Last of Us y también se hizo saber a Sony, pero lo único que consiguió es que le ofrecieran 20.000 dólares para que estuviera callado.
La compañía ha emitido un comunicado muy breve en el que asegura no haber encontrado "ninguna prueba de que haber recibido quejas del Señor Ballard de que fue acosado de forma alguna en Naughty Dog o Sony Interactive Entertainment". Es decir, que no hay registro de que nada de eso ocurriera entonces. Añade que en ocasiones anteriores se han tomado "muy en serio" este y otro tipo de quejas y así seguirá siendo en el futuro.
Ballard ha dicho en su cadena que ha sido "la fuerza que he visto por televisión en otra gente" la que le ha llevado a denuncia. En su currículo aparece como trabajador de Uncharted 2, Uncharted 3, Uncharted 4 y The Last of Us. No consta que haya interpuesto ninguna denuncia judicial.
