Descubren una conspiración para encubrir el accidente en la mina china de Liushenyu la semana pasada, con 82 muertos
Al parecer, la empresa minera falsificó los planos de la mina, los contratos de personal y los sistemas de seguridad.
El pasado 23 de mayo se produjo una explosión de gas en la mina de carbón de Liushenyu, en el condado de Qinyuan, provincia de Shanxi, China. En el accidente fallecieron 82 mineros y otros 130 quedaron heridos, convirtiéndose en el peor accidente de esta clase en el país de los últimos 15 años. Sin embargo, ahora se ha descubierto que este accidente destapaba una trama de corrupción al máximo nivel por parte de la compañía minera Shanxi Tongzhou Coal Coking Group, cuyos dirigentes han sido detenidos, según informan desde Reuters.
Según parece, la empresa mantenía dos conjuntos distintos de planes y sistemas de vigilancia. Un conjunto se ajustaba a las operaciones reales, mientras que el otro se utilizaba para gestionar las inspecciones oficiales, y algunas zonas mineras quedaban fuera del control regulatorio. También se ha demostrado que había serias irregularidades con la contratación de personal para la mina, que además no llevaban el equipo de detección ni de seguridad adecuados para la tarea. Además, existen túneles ocultos donde se estaba extrayendo mineral de forma precaria e ilegal.
Este mineral extra tampoco se refleja en los informes de extracción de la empresa, que deliberadamente preparó puertas falsas para tapar los túneles ilegales. Cuando ocurrió la explosión el pasado viernes, el registro oficial indicaba que solo 124 trabajadores estaban en la mina, pero según las imágenes mostradas el lunes por la cadena estatal CCTV, había un total de 247 trabajadores en ese momento, lo que sugiere que 123 no habían sido registrados y operaban en túneles fuera del alcance oficial. La falta de mapas precisos e información sobre la ubicación de los mineros ha dificultado gravemente las operaciones de rescate, y todavía se sigue buscando a los desaparecidos.
