Los últimos informes indican que id Software ha reestructurado su equipo de desarrollo de videojuegos desde el lanzamiento de su FPS post-apocalíptico Rage el pasado año.
El estudio, ahora bajo el paraguas de Bethesda (y por tanto en propiedad de ZeniMax), explicó a Gamasutra que "como parte de su práctica de negocios estándar, id evalúa regularmente su plantilla para asegurar que cuenta con la fuerza de trabajo necesaria para atender las necesidades del estudio. Como parte del proceso, tuvo que deshacerse de algunos empleados".
Posteriormente, la compañía añadió que "id está aún reclutando y contratando desarrolladores cualificados, mientras continua sin recortes el desarrollo de futuros juegos de id".
No queda claro por el momento cuántos empleados se vieron afectados por esta reestructuración, pero parece un movimiento menor, nada más que una recolocación. Tampoco debería tener ningún efecto sobre el próximo y esperado proyecto de id Software, Doom 4, sobre el que Bethesda ya tuvo que desmentir supuestos retrasos a causa de los resultados de Rage.