El juicio sobre la muerte de Diego Maradona, con siete miembros de su equipo médico están acusados de homicidio imprudente tras su fallecimiento en 2020, corre grave riesgo de ser declarado nulo, después de que una de las juezas haya sido apartada del juicio. ¿El motivo? Estaba filmando en secreto un documental sobre el juicio, con ella misma como protagonista, a espaldas de los otros dos jueces, abogados, fiscales, acusados y, en realidad, de todo el mundo, filmado en secreto con cámaras que nadie vio y que no tenían autorización.
Las sospechas sobre la juez Julieta Makintach surgieron hace diez días, con serias pruebas en su contra (incluido un tráiler de la docuserie de tres episodios prevista, titulada "Justicia Divina", que la mostraba entrando en el edificio del tribunal mientras sonaban noticias sobre la muerte de Maradona y sospechas en torno a su equipo médico; el tráiler termina con la frase "la jueza de D10s").
Ese trailer se mostró en la sala del tribunal el martes ante la incredulidad y la vergüenza de todos los presentes, y entonces todas las partes acordaron apartar a Makintach del juicio porque su integridad y neutralidad quedaban en entredicho. La juez dijo que era víctima de una campaña de descrédito, pero tras cuatro tensas horas, según informó El País, aceptó la decisión. Es probable que ahora se enfrente a cargos penales.
"Un bochorno mundial": fiscales y abogado coinciden en destituir al juez
Julio Rivas, abogado del neurocirujano Leopoldo Luque, principal sospechoso de la muerte de Maradona, pidió la destitución de Makintach por las preguntas inquisitivas de la jueza, que actuó como si "siguiera un guión" y cuestionó que su veredicto se viera influido por el documental que protagonizaba, porque "una condena es un mejor final para un documental, una absolución no vende".
Por una vez, abogados y fiscales actuaron al unísimo para fulminar a la jueza del caso. El fiscal Patricio Ferrari dijo que la jueza estaba "actuando como actriz, no como jueza". El sentimiento general es que se trata de un "bochorno mundial", en palabras de Fernando Burlando, abogado de dos de las hijas del astro del fútbol, Dalma y Gianinna.
"Llevamos 10 días evaluando lo que pasa con la jueza, no lo que pasó con los asesinos de Diego Armando Maradona. Ya vimos un destrato cuando fue tratada su salud y ahora vemos un destrato de la justicia para con él y toda su familia", dijo el abogado.
Ahora que uno de los tres jueces del juicio ha sido destituido, después de casi tres meses de proceso, lo más probable es que se declare nulo el juicio, algo que beneficiaría más a los acusados, ya que las hijas de Maradona desean que el juicio termine cuanto antes. El jueves se anunciará una decisión sobre si el juicio continuará o no.
