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Disintegration

Disintegration - impresiones

Tenemos en nuestro poder el modo multijugador del próximo shooter híbrido de ciencia ficción de V1 Interactive.

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Dentro de unos cuantos años, nuestros blanditos y esponjosos cerebros se implantarán en armazones mecánicos. Al menos esa es la historia que nos cuenta Disintegration, un juego en el que tendrás que tomar el control de un robot que espera recuperar su humanidad. Como es de esperar, la búsqueda de uno mismo traerá problemas con otros robo-humanos que también buscan lo mismo (o algo parecido). Esta es la ambientación que ha elegido V1 Interactive para su nuevo shooter híbrido.

Con un giro interesante en este género de disparos en primera persona, los jugadores controlarán todo desde una moto voladora. Desde este trono metálico flotante, podrás verter llamas y plomo sobre tus enemigos. Además, no estarás solo porque cada jugador dirigirá un pequeño grupo de soldados y a un mecánico que revolotea bajo sus pies. Estas pequeñas unidades te seguirán en el campo de batalla, acatarán tus órdenes y eliminarán a cualquier enemigo mientras tú los sobrevuelas, apoyándoles en todo lo que necesiten e incluso mientras te ocupas de los enemigos que estén en las últimas. Este juego está a caballo entre Destiny (acuérdate de Cayde-6 a lomos de un colibrí con un equipo de fuego a sus pies) y la dependencia de la unidades a lo RTS en títulos como Company of Heroes. Aunque parezca mentira, la fusión tan extraña de ingredientes resulta en un juego muy divertido.

En lugar de mostrarnos el modo un jugador, nos lo describieron. Podremos personalizar nuestros avatares robóticos y nuestro escuadrón de apoyo y modificar habilidades según nos parezca, al menos dentro de los parámetros de la personalización in-game. En cambio, pudimos probar el modo multijugador después de nuestra charla con el sello Private Division. Jugamos unas cuantas rondas dentro del modo basado en objetivos en el que cada equipo se turnaba para atacar a un enemigo y así quitarles un núcleo, mientras el otro equipo intentará defenderlo con uñas y dientes.

La gran diferencia entre el modo individual y el multijugador es que las opciones son bastantes limitadas. En lugar de tener total libertad para dar forma a tu equipo, estás limitado a escoger entre un número fijo de opciones, en las que cada una ya tiene sus propios diseños, colores y armas personalizadas. En nuestra humilde opinión, y visualmente hablando, estos estilos predefinidos son bastante genéricos. Sus diseños futuristas nos recuerdan a tropas muy trilladas ya: caballeros medievales, samuráis, punkis teñidos de neón... Ya te lo imaginas. Las diferencias estéticas están mayormente para diferenciar a un escuadrón de otro en el campo de batalla, y siendo el caso, el esquema monocromático funciona bastante bien.

Disintegration

Lo más importante para cada escuadrón son las habilidades propias de cada uno, ya que tienen un impacto directo en la forma en la que puedes jugar. Puedes escoger ser más ligero y veloz, pero pagas la movilidad con debilidad. De la misma manera, puedes acercarte a la batalla lentamente con un lanzagranadas y una ofensiva de cohetes pesados de recarga lenta que pueden ser devastadores si aciertas en el lugar y momento oportunos. Solo jugamos un par de rondas, por lo que no pudimos probar todas las opciones diferentes, pero en aquellas que probamos se notaba su disparidad gracias a sus puntos fuertes y débiles.

En el modo que jugamos, los dos equipos que luchaban en un entorno ruinoso completamente deteriorado, con un grupo queriendo quitarle el núcleo del otro mientras que el otro se defendía a toda costa. Los equipos, que están formados por hasta cinco jugadores, deben unirse y coordinar sus ataques. Las habilidades y los cuerpos adicionales que estaban por el suelo ofrecían muchas opciones tácticas. La coordinación es crucial, al menos en el modo basado en objetivos. Ninguno de los equipos pudo extraer el núcleo en nuestra demo, por lo que acabamos en tablas. Como nuestro objetivo personal era causar el mayor daño posible (y vaya que si lo conseguimos), no nos decepcionó el resultado.

Disintegration

Después de probarlo y mientras charlábamos con el desarrollador jefe, Marcus Lehto (quien, entre sus muchos proyectos, es co-creador del Halo original mientras trabajaba en Bungie), nos dimos cuenta de cómo este batiburrillo de ideas dio resultados. En un principio, la idea era que el jugador solo pudiese observar la acción desde una cámara flotante, pero el equipo no tardó mucho tiempo en darse cuenta de que sería mucho más divertido añadir algunas armas a la cámara y dejar que el jugador se involucrase más. En retrospectiva, fue la mejor decisión que pudieron tomar. La combinación de ideas y el resultado de una dinámica shooter y de supervisión táctica nos parece que va a funcionar muy bien, además de proporcionar una experiencia única.

Tendremos que esperar para ver cómo esta fusión de géneros resulta en el modo individual, pero nuestra breve experiencia con el multijugador nos confirma que hemos visto lo suficiente de esta obra aún en marcha para saber que queremos más. Aunque fuera un vistazo fugaz dentro de una habitación abarrotada en la zona profesional de la Gamescom, fue más que suficiente para cautivarnos. Disintegration se lanzará para PC, PS4 y Xbox One el año que viene. Cuando llegue el momento, estaremos en primera fila a lomos de nuestra moto voladora destrozando a nuestros enemigos mientras buscamos recuperar nuestra humanidad, perdida hace ya mucho tiempo.

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