El mundo de Dofus es increíble. Se trata de un mundo de cuentos de hadas, poblado de personajes diversos de un diseño excelente y una mecánica de puzles y RPG digna de los mejores exponentes del género. Pero resulta que la historia de esta franquicia también se puede contar como un cuento de hadas.
Nacido en 2004 en Francia en el pequeño estudio Ankama, el juego ha ido creciendo en los últimos años, convirtiéndose en todo un éxito internacional y, probablemente, en uno de los MMORPG más originales del mercado de hoy. Tanto que ha llegado a convertirse en juego de iPad, versión que nos ocupa y que se centra exclusivamente en la batalla, titulada Dofus Battles HD.
Normalmente, una adaptación a dispositivo móvil suena como una versión mutilada del juego original, ya sea por la limitada potencia de estos aparatos, por el precio de venta de contenidos o por el tipo de juegos que suelen aparecer en iPad/iPhone. Y la premisa de un juego que apuesta todo a las batallas de un RPG (género donde tanto importa la historia para llevar las riendas de la experiencia), no es la más alentadora. Sin embargo, al contrario de lo esperado, Dofus Battles HD ha demostrado ser una de las mayores sorpresas de la línea de juegos de iPad más reciente.
A disposición del jugador hay una docena de personajes, divididos en ofensivos y defensivos. Deben desplegarse en un tablero, del que surgen varias oleadas de monstruos. El despliegue de cada personaje tiene un coste en cristales, que se van adquiriendo por eliminar a los enemigos o aliados. Cada jugador dispone sus personajes con sumo cuidado con el fin de alcanzar una victoria sin demasiados riesgos. Al final de cada ronda se mueven los personajes, se añaden o se eliminan, quedando todo listo para una nueva oleada. El juego termina cuando todos los enemigos han sido derrotados, o cuando uno de ellos llega a una posición dragón de nuestro lado del tablero, significando la derrota.

Esta dinámica, en apariencia simple, recuerda a otros juegos que también llegaron a consola con una mecánica similar por turnos (sobre todo a Disgaea), pero con un corte decididamente menos nipón, más allá del diseño de los personajes. Todo se traduce en una curva de aprendizaje mucho más dócil que los productos nipones, sin la molesta sensación de procurar no quedar a merced del juego. Es más accesible, ideal para sesiones cortas, pues no requiere tutoriales constantes especiales o largas reglas y estrategias que leer.
Por supuesto, se requiere cierta estrategia, por lo que no se puede dejar a la gente al azar con la esperanza de que el juego sea magnánimo con todos. Hemos perdido alguna vez en las primeras etapas, pero siempre dentro de lo que podría entenderse como la "educación" del juego, para saber qué debemos y qué no debemos hacer en las partidas.

Cabe señalar que el orden de varias oleadas de enemigos puede variar de una partida a otra. En algunos casos, de hecho, perdimos una batalla y luego la ganamos adoptando exactamente la misma estrategia. A veces la suerte juega sus cartas.
En general, no obstante, queda una sensación de que no es más que una de las formas posibles de resolver el nivel. En otras palabras, deja espacio para la creatividad del jugador, al que no le viene mal estar al tanto de todo lo que ocurre para saber improvisar.

En Dofus Battle HD, finalmente, hay una especie de historia tramada entre los niveles. En realidad es bastante floja, similar a la que aparece en otros juegos de puzles y rol como Puzzle Quest. Va pasando entre diferentes mundos, con dificultad creciente.
Dofus Battles HD está bastante bien hecho, Nunca parece una versión "lite" de algo más grande, como suele pasar. Tiene un montón de contenido, y una dinámica de batalla sencilla que da profundidad. Perfecto para partidas rápidas, muy gratificante cuando ganas. No es una maravilla visual, pero es bello y agradable. Bájatelo.
Notas adicionales
- Gráficos
- 7 / 10
- Sonido
- 8 / 10
- Jugabilidad
- 9 / 10
- Duración
- 8 / 10