Dos personas han muerto y 22 han resultado heridas después de que un coche embistiera a una multitud en la ciudad de Leipzig, en el este de Alemania. Se ha confirmado que el presunto autor es un ciudadano alemán de 33 años y ha sido detenido tras conducir su vehículo contra los ciudadanos y después intentar darse a la fuga. Por el momento, las autoridades no tienen claro el móvil del agresor.
A través de la BBC, Michael Kretschmer, jefe del estado de Sajonia -que incluye Leipzig-, dijo que el agresor había padecido anteriormente una enfermedad mental.
"Estamos totalmente aturdidos por lo que ha ocurrido. Un hombre ha conducido a gran velocidad hacia la zona comercial. En estos momentos estamos de luto por dos muertos, tres personas con heridas graves y muchas otras que han resultado heridas", declaró el alcalde de Leipzig, Burkhard Jung. También calificó el atentado de "horrible alboroto".
"Estamos hablando de un caso de desbocamiento violento. Trabajamos con la hipótesis de que se trata del acto de un autor solitario y actualmente no tenemos indicios de que siga existiendo una amenaza para la seguridad pública", declaró la portavoz de la policía de Leipzig, Susanne Luebeck.
Se cree que no hay ningún motivo político o religioso vinculado al crimen. El conductor intentó escapar de la escena del crimen por la ventanilla del copiloto, después de que la gente se reuniera alrededor del coche tras el ataque. La policía intervino rápidamente, asegurando las manos del sospechoso con bridas.
