Pues no, no lo está. Lamentablemente, Dragon Ball Z: Battle of Z resulta ser uno de los peores juegos de Dragon Ball de todo el catálogo de PlayStation 3, si no el peor. Por lo menos, también es cierto, hay que darle algo de mérito por haber intentado algo distinto. A diferencia de las típicas peleas uno contra uno, Battle of Z implementa un sistema de combate por equipos (¿alquien se acuerda del clásico de Sega Saturn y PSOne, Dragon Ball Z: Legends?).
El juego permite así combates entre hasta ocho personajes; es decir, cuatro para cuatro. Cada luchador se adhiere a una clase específica. Algunos son mejores para los ataques cuerpo a cuerpo, otros preferibles para los ataques a distancia aprovechando el Ki y otros cumplen propósitos de apoyo. Sobre el papel parece un esquema con un gran potencial, pero se ve absolutamente truncado por una ejecución como máximo mediocre.
Lo que se advierte de inmediato es lo más evidente: el pobre acabado gráfico del juego. Tal vez por aparecer el juego también en PS Vita, las versiones de PS3 y Xbox 360 se han visto sacrificadas y en consecuencia ponen en pantalla un acabado visual que no es aceptable en estos días. Texturas borrosas, modelos poco detallados, animaciones muy flojas, detección de colisiones nada precisa... En resumen, Battle of Z no da ninguna batalla desde el punto de vista técnico. Esto podría ser excusable de funcionar el resto del juego y resultar los combates emocionantes y divertidos. Tampoco ocurre.

A la hora de luchar, podemos volar, bloquear, pegar puñetazos y responder con ataques de Ki (pequeñas bolas de energía). Cada personaje tiene, además, acceso a su propio repertorio de poderes especiales, como el Kamehameha de Goku. Pero cuando la cosa se pone en marcha, nunca termina de funcionar. Se puede colocar la cámara sobre uno de los enemigos (que a veces no dejan ver) y recorrer unas arenas de combate que, pese a su profundidad, están muy faltas de detalle.
Con el nuevo enfoque de lucha por equipos, Battle of Z también tiene lógicamente cierto potencial en términos de acción cooperativa, para divertirse con amigos, pero es mucho más limitado de lo deseable y online se evidencian problemas de lag o retardo. Y si juegas en solitario, prepárate para un comportamiento de inteligencia artificial absolutamente miserable. En cuanto a los enemigos, abusan demasiado de los poderes de Ki, interrumpiendo constantemente los movimientos de los jugadores con sus bolas de energía. Como la única respuesta pasa por bloquear el ataque o tirar también bolas de energía, se rompe el ritmo de los combates.
También encontramos varias decisiones de diseño que son una verdadera lástima, especialmente para los fans de la serie. En primer lugar, ya no es posible concentrar la energía pulsando un botón. Ahora sólo se puede hacer atacando a los rivales. Por otro lado, no hay transformaciones durante los combates. Si quieres jugar con Goku en forma de Super Saiyan, no puedes cambiar en plena pelea, sino que tienes que elegir esta forma antes de empezar la batalla.

Como suele ocurrir, la gran atracción para los jugadores que pretenden jugar solos es la campaña principal, pero es que en este caso también es la única. Ni siquiera hay una opción para organizar torneos, y esa campaña es muy decepcionante. Al menos, en términos de contenido es considerable. Incluye las sagas más importantes y memorables batallas, mas la presentación de la historia también es muy floja.
Para ser un juego inspirado en espectaculares animes no cuenta con escenas animadas, apenas una puñado de frases disparadas (o más bien disparatadas) durante los combates que tratan de ofrecer algo de contexto sobre lo que está pasando. Sabemos que algunos jugadores lo prefieren así, para poder pasar directamente a la acción, pero para eso existen opciones para saltar las escenas de corte. Evitarlas por completo no es nada conveniente para un juego de Dragon Ball.
Battle of Z es un título basado en mecánicas de juego arcaicas, con un diseño mediocre y una implementación muy pobre. Naruto: Ultimate Ninja Storm, por ejemplo, parece de una generación diferente y fue lanzado hace varios años. Todos los fans queremos un juego de Dragon Ball que haga justicia a la excelencia de la serie, pero esta batalla y la guerra estaban perdidas desde el principio. El único disfrute que le puedes sacar al juego es por el cariño que le puedas tener a la franquicia, no por su calidad.