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Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido

Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido - primeras impresiones

Han tenido que pasar 12 largos años, pero por fin hemos podido echarle un vistazo a la nueva entrega principal (numerada y para un jugador) de Dragon Quest.

Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido
La influencia de Akira Toriyama se nota sobre todo en El Héroe, que nos recuerda a Dragon Ball.

A pesar de que Dragon Quest de Square Enix es una de las grandes series del género RPG, los seguidores de esta franquicia solo han podido disfrutar de un juego principal para Nintendo DS (IX) y un MMORPG (X) desde que saliera el último título para consola de sobremesa (VIII) allá por 2004. También ha habido otras entregas secundarias tales como el popular videojuego de mundo abierto Dragon Quest Builders, pero ya hace 12 largos años del lanzamiento de VIII y, aunque los japoneses ya cuentan con Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido desde el verano pasado, nosotros los occidentales tendremos que seguir esperando pacientemente hasta el 4 de septiembre para jugarlo a fondo.

Hace poco pudimos probar este título en Londres, en una presentación pre-E3 de Square Enix dedicada a la versión occidental de esta nueva entrega. Allí pudimos conocer dos de los escenarios de su enorme mundo y, aunque era por tiempo limitado, en nuestra sesión de dos horas pudimos descubrir detalles sobre los combates, los gráficos y los diferentes personajes que nos acompañarán en nuestra aventura, algunos de los cuales seguro que les suenan a los jugadores que conozcan la versión japonesa.

Es importante tener en cuenta antes de nada que se trata de una aventura autónoma e independiente. "La serie Dragon Quest tiene una historia de más de 30 años en Japón, pero siempre queremos tener tan en cuenta tanto a los nuevos jugadores como a los que llevan toda la vida", dijo el productor Okamoto Hokuto en la sesión informativa. "Por esto, hemos intentado desarrollar este Dragon Quest de forma que sea tanto una culminación de todo lo vivido estos 30 años como un nuevo punto de partida para la serie y para todos los que llegan a ella por primera vez".

El mundo de Erdrea es, por tanto, un mundo independiente, por lo que si te interesa introducirte en esta serie pero no te apetece ponerte a investigar sobre años y años de juegos, novelas, mangas, animes y tradiciones, estás de suerte. La esencia del título también es bastante simple: el protagonista eres tú, un héroe que resulta ser la reencarnación de un Luminario, un guerrero que fue capaz de salvar a todo el reino en el pasado. Es una premisa típica de RPG: después de que una serie de criaturas malvadas ataquen nuestro pueblo tendremos que marcharnos en busca de respuestas al reino de Heliodor. Como no queremos dar demasiados detalles, diremos que Square Enix ha declarado que es la única historia en la que la sociedad persigue al héroe en vez de alabarlo como ocurría en los anteriores títulos.

Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido
El mundo de Erdrea es solo una parte de una experiencia autocontenida e independiente en DQXI.

¿Qué diferencias hay entre esta versión y la japonesa? Bien, la primera de todas es que esta está traducido y localizado (a español, inglés y demás, como era de esperar), pero además Square Enix ha querido hacer hincapié en que se han introducido muchos más cambios: las voces también se han traducido al inglés y la interfaz de usuario se ha reformado por completo para "adaptarla al gusto de los jugadores occidentales", lo cual es un cambio importante teniendo en cuenta el esfuerzo que hay que hacer a veces para dominar las interfaces de los JRPG. Además, el personaje principal puede ahora correr, por lo que podrá ir más rápido por los escenarios; y hay un nuevo modo llamado Misión Draconiana para aquellos que quieran una dificultad extrema. En definitiva, los jugadores occidentales contarán con muchas novedades de las que disfrutar.

En el primer escenario que probamos aparecimos en el principio de la partida, en Cobblestone, y como ocurre en muchos videojuegos de rol todo estaba lleno de caras agradables, calurosas bienvenidas y grandes espacios verdes. Esto nos sirvió como un breve tutorial, ya que pudimos explorar todo el pueblo antes de que nuestra familia y nuestros amigos nos despidieran para empezar con nuestra misión. Después nos encontramos con el mundo abierto que hay entre Cobblestone y Heliopolis, donde tuvimos un primer contacto con los combates. Aunque hemos dicho mundo abierto, lo que hemos visto se corresponde más bien con mundos semiabiertos conectados entre sí.

Estábamos en un nivel bajo, así que las batallas eran más bien sencillas, pero cuando libramos nuestro primer combate por turnos pudimos elegir táctica (elegimos el estilo agresivo) y más adelante ataques. Hay varios que los fanáticos de los RPG ya conocerán bien, al igual que ocurre con las habilidades. La presentación en general estaba muy trabajada: tanto los monstruos como los escenarios contaban con toda clase de detalles y eran muy coloridos. Dado que Ni no Kuni II: El Renacer de un Reino también ha llegado este año, los de Square Enix han tenido que esforzarse para llegar al nivel de Level-5 en lo que respecta al apartado gráfico, y tenemos que decir que han conseguido adaptar el característico estilo de Dragon Quest a las exigencias de la generación actual.

Como es obvio, cuanto más luches más subirás de nivel y más monedas de oro podrás obtener de los monstruos con los que acabes, así que aunque pueda parecer tentador lo de evitar a todas las bestias con las que te cruces, tendrás que combatir y 'grindear' para asegurarte de que estarás a la altura cuando lleguen los retos de verdad (sobre todo en el modo Misión Draconiana, suponemos). Una vez que llegamos a Heliopolis pudimos explorar aún más, así como interactuar con los vecinos para conseguir todo tipo de información, aunque preferimos no decir nada más de lo que ocurrió a continuación, porque desde ese momento los acontecimientos empezaron a dar un giro siniestro que se mantuvo hasta el final de la demo.

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Después llegamos a Gallopolis, donde de repente éramos un grupo de cuatro personas: la pequeña pero peleona Verónica; Serena, la curadora; Erik, el más ligero y veloz; y nosotros mismos, el Héroe. Hacia el final de la demo se unió a nosotros Sylvando, el gracioso del grupo, así que suponemos que tendremos la opción de modificar nuestro equipo a nuestro antojo.

Pudimos librar varias batallas más mientras caminábamos por el desierto, así que obtuvimos mucha más información sobre los combates y sobre las tácticas de cada uno de los miembros del equipo, lo cual nos permitió asegurarnos de que todo ocurría justo como queríamos (de nuevo, todos estábamos en modo ataque automático). Lo mejor de todo esto es que una vez que has elegido todos los parámetros puedes poner las batallas en modo automático para que solo tengas que mirar. Cuando alguien del equipo resulta herido los demás lo curan, y cada uno de ellos ejecuta sus propios ataques y habilidades, así que si quieres puedes quedarte sentado disfrutando del espectáculo.

Después de perder un poco el tiempo en el desierto llegamos a Gallopolis y nos embarcamos en una misión para ayudar a que el hijo del sultán obtuviera un objeto específico de manos de su padre. El problema es que este personaje no es muy hábil, por lo que tuvimos que hacernos pasar por él para competir en una carrera de caballos llamada Sand National y conseguir mantener su honor. No vamos a contar todo lo que pasó, pero justo después de eso un enorme monstruo atacó la ciudad y nos vimos inmersos en un combate contra un jefe antes de poder hacernos con nuestra recompensa.

Tenemos que decir que se trataba de un desafío muy emocionante y que en todo momento había toques de humor junto a la acción. No todo son aventuras épicas llenas de seriedad en Dragon Quest XI, de hecho, las personalidades tan agradables con las que nos cruzamos han supuesto para nosotros uno de los principales atractivos de la demo; y es que lo importante no es el destino, sino el camino para llegar hasta él. Sin embargo, nos dio la sensación de que las caras de los personajes no eran muy expresivas a pesar del buen trabajo de voces; muchos parecían estar medio dormidos incluso durante las batallas más espectaculares, como es el caso del hijo del sultán. Con todo, los personajes tienen un aspecto increíble la mayor parte del tiempo. El trabajo de Akira Toriyama es muy bueno, e incluso muchos de los personajes tienen un estilo muy característico, naturalmente parecido al de mangas como su Dragon Ball.

Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido
El pueblo donde empieza la partida prepara el ambiente perfectamente para la aventura que nos espera.

También en Gallopolis pudimos presenciar algunas actividades y misiones secundarias, como es el caso de las carreras de caballos que ya hemos mencionado. Aunque es verdad que son bastante simples, están muy bien para evadirse un rato de la tarea de salvar el mundo. "Es un sistema muy simple, pero justo por eso habrá que ser muy cuidadoso con las decisiones que se toman, así que los jugadores podrán pasarse horas y horas sin darse cuenta con las carreras", dijo Hokuto. También puedes hacer otras cosas como diseñar armaduras, ir de tiendas o a hoteles por la ciudad, etc., así que ya estés buscando un momento de relajación o conseguir mejoras que te ayuden a avanzar, tienes mucho con lo que entretenerte más allá de la historia principal.

Hokuto asegura que hay entre 60 y 80 horas de juego y contenido en Dragon Quest XI, pero gracias a estos minijuegos y actividades complementarias la experiencia puede alargarse fácilmente hasta las 100 horas. Esto es una gran noticia para los aficionados de la serie, sobre todo teniendo en cuenta el esfuerzo que se ha realizado para que todo en el título tenga mucha personalidad, desde el trabajo de voces hasta el original estilo de los gráficos.

Es verdad que no hemos podido disfrutar durante demasiado tiempo del mundo de Erdrea, pero nos lo hemos pasado muy bien en nuestro paseo por los dos escenarios que hemos podido conocer. Tampoco es que esta nueva entrega sea una revolución, porque al fin y al cabo sigues siendo un héroe que trata de salvar el mundo con la compañía de un variopinto grupo de aventureros, pero tampoco era necesario un cambio radical. Dragon Quest es una serie de un éxito indudable que lleva existiendo más de tres décadas, y por algo será. Además, teniendo en cuenta la buena aceptación del juego en Japón, estamos deseando ver cómo funciona en occidente a partir del 4 de septiembre, más todavía si tenemos en cuenta todo lo que hemos tenido que esperar desde Dragon Quest VIII.

Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido
Nuestros compañeros de grupo, incluyendo a Sylvando, Erik, Veronica, Serena, Jade y por supuesto el Héroe.
Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido
Las carreras a caballo son una de las muchas actividades secundarias en el juego.
Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido
Podremos vivir el viaje del Héroe cuando el juego llegue a PC y PS4 el 4 de septiembre.

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