¿Endless? Más bien Dungeon of a Couple of Minutes. Nuestro primer intento con el nuevo trabajo de Amplitude Studios fue breve y apenas nos enterábamos de lo que estaba pasando o de qué estábamos haciendo. Dungeon of the Endless es un híbrido entre un juego de mazmorras 'roguelike' y un juego de defender la torre. Tu nave estrellada es el punto de partida, y el objetivo de cada piso es encontrar una salida hasta la que llevar el cristal de energía de la nave.
La primera hora jugando a esta versión temprana del juego la pasamos descubriendo las mecánicas y averiguando cómo organizar una economía decente. En la 'build' actual no hay árbol tecnológico, y si no persistes tendrás que volver a empezar desde el principio con héroes aleatorios, sin ítemes y con las edificaciones básicas. Es fundamento suficiente como para que siempre tengas opción de progresar, pero como tener más torres depende de la suerte que tengas para encontrar anteproyectos concretos (por ejemplo uno que cura a tu héroe en combate, u otro que ralentiza a los enemigos), no puedes confeccionar tu estrategia libremente, sino que te ves obligado a adaptarte.
Existen cuatro recursos básicos que tienes que considerar en el juego. Uno de ellos (la ciencia) todavía no se usa en esta versión prematura. La comida, la industria y la energía es lo que tienes que tener en cuenta. Consigues más de cada una abriendo puertas a nuevas salas, pero el número de comida o industria que puedes ganar se puede aumentar construyendo nodos mayores en salas con un receptáculo apropiado. Antes de eso, naturalmente, deberás contar con suficiente energía como para instalar el nodo. Los receptáculos más pequeños te permiten colocar torretas defensivas u ofensivas.
Tras otra hora al tuntún en busca de una táctica ganadora, concluimos que debes blindarte un poco para poder avanzar. Construir fuertes defensas en una sala y luego usar un personaje para abrir nuevas salas y arrastrar a los posibles enemigos hasta la sala que has fortificado. Una vez localizada la salida y explorado el terreno, aparte de subir de nivel a los personajes y construir el máximo número posible de defensas hasta la salida, encargas a un personaje que lleve el centro de energía de tu nave hasta la salida. Obviamente él o ella es especialmente vulnerable, de modo que correr hasta la salida a toda prisa es lo más recomendable. Especialmente porque aparecen un montón de enemigos por el suelo. No intentes eliminarlos a todos; de otro modo enseguida te verás muy superado en número. ¡Solo corre hasta la salida!

Los alimentos son un recurso interesante que se puede aprovechar para varios fines, como subir de nivel a los personajes, curarse o reclutar a nuevos compañeros si te encuentras con ellos por el camino. Lógicamente, un grupo más grande aporta a la causa, pero también genera problemas al tener que repartir la comida entre todos para subir de nivel y curar. La energía se puede usar para surtir salas con sus nodos y torretas, pero también funciona como moneda de cambio si te encuentras con un mercader. Lo que es aún más interesante es que el vendedor y los mercenarios o personajes extra se pueden perder ante oleadas de enemigos si no los usas inmediatamente, así que como pasa con casi todo ne este juego, no ganas nada sin sacrificar algo a cambio.
También hay algo de historia en Dungeon of the Endless. Una nave-prisión se envió a instalarse en un planeta que una vez estuvo habitado por la antigua raza de los Endless. Resulta que el sistema de defensa de la órbita todavía estaba activo, y tras realizar un aterrizaje forzoso, la supervivencia es lo único que queda. Sin embargo, a esta historia todavía le falta mucho en esta versión temprana del juego, y aun así quizá solo sirva de mero telón de fondo.
No hay quitamiedos ni protecciones en Dungeon of the Endless: en cuanto sufre tu economía, lo más sensato es correr como loco hasta la salida y esperar mantener el máximo de héroes con vida. El próximo piso será aún más complicado, pero al menos puedes construir tu economía desde cero.

Amplitude Studios tiene aquí los cimientos de un juego fantástico. Es peligrosamente adictivo, incluso en esta forma lejos de la definitiva. Tiene un acabado visual espléndido y su forma de mezcla géneros resulta original e inspirada. Nos interesa especialmente descubrir qué aportarán la progresión, el recurso de la ciencia y el árbol tecnológico al conjunto. Esperamos que la progresión significativa allane un poco la dificultad y permita campañas más largas (en nuestras dos primeras horas nos costó bastante llegar al segundo piso). Poder elegir tu personaje de salida también estaría bien, pues así se podrían elegir las tácticas subyacentes en lugar de estar obligado a adaptarte sobre la marcha en cada ocasión. Por pedir, tampoco sobrarían unas cuantas opciones de personalización.

