Las ventas de Xbox One son un misterio desde que Microsoft decidiera dejar de publicar la cifra en el momento en el que PlayStation 4 comenzó a distanciarse. Desde entonces, han preferido utilizar otras estadísticas, basadas especialmente en demostrar que entre quienes la compran se le da mucho uso. Pero Electronic Arts ha echado una mano a los amantes de las cifras, ofreciendo unas estimaciones que ayudan a situar el mercado.
En su rendimiento trimestral de cuentas, Blake Jorgensen, director financiero de EA, ha dicho que la estimación de su compañía para finales de 2018 es que entre PS4 y Xbox sumen unos 130 millones de unidades, y que Nintendo Switch pase de los 30 millones, como recoge DualShockers. La estimación de EA para diciembre de 2017 es que Xbox One más PS4 alcanzó una base instalada de 103 millones de unidades.
Sabemos que Nintendo cerró marzo de este año con casi 18 millones de unidades distribuidas y PS4 con más de 73 millones. Aunque no son números directamente comparables, los analistas se están agarrando a estos datos para tratar de comprender cómo le va a Microsoft, y los números no son muy halagüeños. Una resta directa implicaría que Xbox One vendió a diciembre de 2017 unos 30 millones de unidades, aunque hay que tener en cuenta algunos factores que invitan a pensar que a la X le va algo mejor
Analistas como Daniel Ahmad opinan que, aunque EA debe estar en lo cierto, en sus previsiones hay algún factor no mencionado a tener en cuenta como la diferencia entre distribución y venta final o la posibilidad de que se hayan excluido los mercados asiáticos. Según sus cuentas, Xbox One ya habría pasado de los 35 millones de unidades en todo el mundo.
Números aparte, Electronic Arts siempre ha mostrado un apoyo firme a las consolas de Microsoft porque son un gran terreno para sus juegos deportivos y de acción, y así seguirá siendo de momento, porque todos sus juegos siguen llegando. Sin embargo, aunque Switch crece, el gigante americano sigue sin anunciar nada nuevo para ella.