El antiguo alcalde de Roma de ultraderecha da un sorprendente giro hacia el activismo por los derechos de los reclusos
Hay que mencionar que Gianni Alemanno ha salido recientemente de prisión por delitos de tráfico de influencias y abuso de poder.
Y luego dicen que el sistema no reinserta a los individuos en la sociedad, pero hoy hemos presenciado lo que a todas luces podría llamarse como un milagro político. Resulta que el exalcalde de Roma y prominente miembro del bloque de ultraderecha del país, Gianni Alemanno, se ha transformado ahora en un activista proactivo en luchar por los derechos de los reclusos en las cárceles de su país.
Alemanno comenzó su andadura política muy joven. Empezó en la rama juvenil del partido postfascista MSI, sirvió bajo el difunto primer ministro Silvio Berlusconi como ministro de Agricultura y fue alcalde de Roma de 2008 a 2013. Hace año y medio ingresó en prisión condenado por delito de tráfico de influencias y abuso de poder, y salió libre el pasado 24 de junio. La experiencia, imaginamos, debe haberle abierto los ojos.
Aunque no ha abandonado sus ideas ni su postura, comenzó en la rama juvenil del partido postfascista MSI, sirvió bajo el difunto primer ministro Silvio Berlusconi como ministro de Agricultura y fue alcalde de Roma de 2008 a 2013. Ahora busca ahora un equilibrio (improbable) entre la mano dura con la ley y los derechos de los reclusos, en uno de los sistemas penitenciarios más sobresaturados de Europa.
"Solo quienes han estado en prisión, o tienen familiares allí, comprenden el problema de las cárceles. Los demás no lo entienden, no lo ven en absoluto", declaró Alemanno a Reuters en una entrevista.
De todos modos, Gianni Alemanno se ha buscado un extraño aliado para su lucha. Ha unido fuerzas con el exgeneral Roberto Vannacci en su nuevo partido de ultraderecha Futuro Nazionale, que pretende comerle el terreno a Meloni en las próximas elecciones de 2027, y cuyo discurso se centra en el belicismo y la frase sobre materia migratoria: "No tenemos un programa de inmigración, tenemos un programa de remigración."
Buena suerte, Alemanno. Te va a hacer falta.
