Hoy, Netflix y el streaming son dos sinónimos de una misma cosa. No se puede hablar de uno sin hablar del otro. Pero hubo un tiempo en que Netflix no era una plataforma de streaming... Sí, a los más jóvenes que quizás solo hayan conocido Netflix como una plataforma de streaming les horrorizará saber que antes funcionaba alquilando soportes físicos (películas y series) por correo postal, con la idea esencial de ser una mediateca física a domicilio, algo similar a Blockbuster pero sin necesidad de tiendas físicas. Una locura, ¿verdad? Netflix podría seguir funcionando como tal si no fuera por el presidente y cofundador Reed Hastings, que en una de sus primeras reuniones con el codirector ejecutivo Ted Sarandos, sugirió que el streaming era el futuro.
Este cambio conmocionó a Sarandos, como reveló en un reciente episodio de podcast vía Aspire con Emma Grede (gracias, Variety), donde explicó que la idea de Hastings "me parecía una locura".
Sarandos añadió: "Reed dijo que todo el entretenimiento llegaría al hogar a través de Internet. Ahora bien, en ese momento, ningún entretenimiento llegaba al hogar por Internet. Era demasiado lento y demasiado caro". Hastings explicó: "Si crees que vas a seguir recibiendo tu entretenimiento por cable, no solo no aceptes este trabajo, sino que no compres mis acciones cuando salga a bolsa".
Esto llevó a Sarandos a explicar que "ni siquiera estaba seguro de creerle, para serte sincero. Pero pensé 'este tipo, este es el tipo de persona que cambia el mundo en alguna dimensión'".
Está claro que Hastings iba por buen camino, ya que Netflix ha crecido hasta convertirse en una de las mayores empresas de entretenimiento del mundo, y una de las pioneras en el mundo del streaming.