El coronavirus no es una enfermedad tan mortal como otras epidemias que se han propagado en los últimos años, como se insiste desde la OMS y otras instituciones, pero sí requiere una prevención especial que está desertificando temporalmente las calles de China, epicentro de la infección. Y si la gran fábrica del mundo se para, las consecuencias son globales. También para los videojuegos.
Nintendo ha anunciado que varias de sus cadenas de producción se están viendo afectadas por la enfermedad y va a provocar retrasos en las próximas entregas, especialmente en los productos destinados al mercado asiático. El caso más sonado es el de la recién presentada Nintendo Switch edicíon especial Animal Crossing. Los japoneses iban a comenzar a reservarla esta misma semana, pero la apertura de la compra anticipada se ha pospuesto sin fecha.
También se verán afectados los suministros de otros productos que requieren hardware como son los mandos Joy-Con y el videojuego Ring Fit Adventure, adelanta el comunicado publicado en Japón. Todo un frenazo para un juego que se ha convertido en la gran sorpresa y sensación en el país asiático y lidera las ventas cuando hay stock, que no es siempre.
Animal Crossing: New Horizons se estrena el 20 de marzo junto a su edición especial de Switch. un mes y medio en el que podrían cambiar las cosas.