Flappy Bird es uno de los casos más 'virales' de la historia de los videojuegos en la escena móvil, y también uno de los más controvertidos. Según su responsable, la app tuvo que ser retirada del mercado debido a lo adictiva que llegaba a resultar, aunque a la vez había fuentes que apuntaban que su diseño -muy similar al de Super Mario Bros.- también tuvo algo que ver. Sin embargo, el desarrollador vietnamita Dong Nguyen, propietario y única mente detrás del juego, desvincula a Nintendo de cualquier responsabilidad respecto a ese hecho, pues "Nintendo no ha contactado conmigo para quejarse del juego".
Durante la feria Gamelab 2014 los asistentes han tenido la oportunidad de conocer un poco más acerca del título y de su creador, alguien poco dado a conceder entrevistas. Nguyen afirma que "cuando saqué al mercado Flappy Bird no pensaba que iba a sacar nada de él". De hecho, no considera el juego como su mejor título, sólo es el más famoso.
En cuanto a futuros proyectos ha podido manifestar que su estudio ya está centrado en otro estreno que se basará en la competición entre usuarios, ofreciendo la posibilidad de que puedan verse unos a otros. El futuro título de Dotgears implementará más obstáculos y pretende ser más divertido. Además, utilizará un sistema distinto de monetización, lejos de los típicos y molestos anuncios que entorpecían la experiencia de Flappy Bird.
Por último ha comentado alguna de las características del juego. Pese a su dificultad y el alto grado de frustración de los jugadores, el elemento que precisamente lo hace adictivo, el desarrollador opina que "no se incluye nada inalcanzable en los juegos de Dotgears, es el jugador quién falla a la hora de mantener la precisión y la concentración necesaria para seguir". El actual récord de Flappy Bird en Vietnam supera la astronómica cifra de 8.000 puntos, algo equivalente a casi una hora de juego.