El estudio desarrollador de videojuegos Neverland, fundado en 1993 y responsable de franquicias como Rune Factory o Lufia, ha anunciado el cese de sus operaciones y se declara en quiebra. La empresa se ha quedado sin fondos, según recoge su página oficial (vía NeoGAF).
Lo último que se recuerda firmado por este equipo es Rune Factory 4 (lanzado hace dos veranos en Japón), juego que se espera en Europa a primeros de 2014, algo que todavía parece posible. Neverland menciona los grandes cambios en el entorno de negocio como la principal causa de su deteriorada situación financiera. Si bien han buscado una financiación que los mantuvieran a flote, lamentan no haberla encontrado.