El positivo por Clostebol de Jannik Sinner, anunciado el 20 de agosto de 2024, tuvo enormes repercusiones en el mundo del tenis, y el tenista se encuentra actualmente en el último mes de su sanción de tres meses tras el recurso de la Agencia Mundial Antidopaje. El jugador italiano y número 1 del mundo siempre ha explicado que no fue culpa suya, y que se debió a una contaminación accidental de sus fisioterapeutas.
Sinner explicó que su preparador físico, Umberto Ferrara, había comprado un spray, Trofodermin. que contenía Clostebol, que su fisioterapeuta, Giacomo Naldi, utilizó en un corte en el dedo. Después le dio un masaje a Sinner, y así fue como el Clostebol entró en su cuerpo. "Han sido una gran parte de mi carrera. Ahora, debido a estos errores, no me siento tan seguro para seguir con ellos", dijo Sinner tras despedirlos.
Ahora, ocho meses después, Umberto Ferrera por fin ha roto su silencio y ha dado su versión de lo ocurrido, en una entrevista publicada el pasado jueves en La Gazzetta dello Sport, dice que él no tiene la culpa, y echa la culpa a Naldi. "Comuniqué muy claramente a Naldi tanto la naturaleza del producto, como el hecho de que no debía entrar en contacto con Jannik por ningún motivo". Dice que conocía bien los riesgos si esa sustancia llegaba al cuerpo de Sinner, por lo que sólo la utilizó en su cuarto de baño.
Ferrera afirma que, tras el incidente, "sufrió graves daños en su reputación personal y profesional. Todo el mundo ha leído artículos o comentarios que informan de los hechos de forma incompatible con la sentencia". Ahora trabaja con Matteo Berrettini, quien, por cierto, acaba de vencer a Alexander Zverev, cabeza de serie, en dieciseisavos del Masters de Montecarlo.
