Ha sido una semana difícil, con el reciente fallecimiento del legendario icono del metal Ozzy Osbourne. Hoy hemos recibido otra triste noticia: el mundo de la lucha libre ha perdido al luchador más famoso de todos los tiempos.
Hulk Hogan, nacido Terry Gene Bollea, ha muerto a los 71 años. Se convirtió en una de las figuras más influyentes de la lucha libre profesional durante las décadas de 1980 y 1990, y se considera que contribuyó enormemente a que el fenómeno se extendiera por todo el mundo. Con sus maneras carismáticas, su característico pelo rubio, su bigote y su icónica ropa roja y amarilla, se convirtió en sinónimo de la época dorada de la WWE (antes WWF).
Hulk Saltó a la fama mundial con el lema "Di tus oraciones y come tus vitaminas" y rápidamente se hizo famoso mucho más allá de los círculos de lucha libre. También tuvo una carrera cinematográfica (Rocky 3, Suburban Commando) y su propia serie de televisión (Thunder in Paradise, Hogan Knows Best). Durante su carrera, ganó innumerables veces el WWE World Championship y también fue una figura central en la federación rival WCW en la década de 1990, donde lideró la influyente facción nWo (New World Order).
A pesar de que su carrera se ha visto empañada por la polémica en los últimos años, debido a su apoyo a Trump y sus políticas MAGA, Hogan ha seguido siendo un símbolo del apogeo de la lucha libre. Deja tras de sí a sus hijos Brooke y Nick, así como un legado que ayudó a convertir la lucha libre en la potencia mundial que es hoy, y el lema "Hulkamania vivirá para siempre" demostrará con toda probabilidad ser cierto.
Gracias por todo el entretenimiento, Hulk Hogan.

Nuestro redactor Jonas Mäki a la izquierda, la leyenda en persona a la derecha.