John Riccitiello ha renunciado a sus posiciones como director ejecutivo y miembro de la junta directiva del gigante del videojuego Electronic Arts, abandono que se hará efectivo el próximo 30 de marzo.
Riccitiello, en EA desde 2007, ha liderado la transición de lo que fue una compañía principalmente centrada en los productos en caja hasta lo que se ha convertido en un enorme negocio digital. Sin embargo, la transición ha supuesto un gran coste y mientras que el principal rival Activision Blizzard ha publicado beneficios de récord, EA se ha visto apurada a nivel de rentabilidad.
Algunos señalarían como causa proyectos costosos como el intento de revitalización de la franquicia Medal of Honor o el carísimo desarrollo de Star Wars: The Old Republic, pero la verdad tiene muchos más matices. Riccitiello también realizó diversas inversiones de calibre para adquirir Bioware y Pandemic al comienzo de su mandato y Playfish y PopCap más adelante. Este último trimestre del ejercicio fiscal, con el complicado lanzamiento de Sim City y lo que parece un rendimiento por debajo de lo esperado en los casos de Dead Space 3 y Crysis 3, pueden haber empujado a Riccitiello a redactar su carta de dimisión.
En el texto, dirigido al presidente Larry Probst, Riccitiello se muestra "enormemente orgulloso de la transición a juegos y servicios digitales" pero admite su responsabilidad respecto a unas cifras inferiores a lo pronosticado: "los accionistas y empleados de EA esperan algo mejor y yo soy responsable de la pérdida". Pese a su renuncia, el pronto 'ex-CEO' está contento con las franquicias construidas por la compañía, algunas con la misión de "servir bien a EA en el próximo año fiscal y más adelante. Particularmente, confío en que las inversiones realizadas en juegos para las consolas de nueva generación pongan a EA en una fuerte posición de liderazgo durante muchos años".
EA está ahora buscando un sustituto y algunos nombres comienzan a sonar de forma tímida. Otra carta dirigida a EA en general explica la dimisión de Riccitiello a nivel corporativo.
"Sigo siendo un increíble fan de EA y de todo el mundo que trabaja en nuestro mundo", confiesa el directivo mencionando las oficinas de la multinacional. "Nunca abandonaré EA sentimentalmente (...) después de marzo, estaré animando como nadie desde fuera", concluye.
Es complicado averiguar si Riccitiello abandona por voluntad propia o si le recomendaron la dimisión. Esto último parece lo más probable, pues es evidente que EA está rindiendo por debajo de lo esperado en estos momentos. Ahora toca saber: ¿quién se sentará en el sillón principal de Electronic Arts?