Los últimos años han sido duros para mucha gente, con la pandemia, la inflación, la guerra y los aranceles, y una industria que se ha visto muy afectada es la de los productores estadounidenses de bourbon. En las últimas décadas, el bourbon ha ganado terreno, convirtiéndose tanto en una alternativa popular al whisky tradicional como en un codiciado ingrediente de cócteles.
Ahora, sin embargo, la industria se enfrenta a graves problemas, según el Wall Street Journal. Desde su punto álgido durante la pandemia, las ventas se han desplomado drásticamente, en parte debido a los aranceles estadounidenses, pero según Omni, también debido a la disminución del interés por el producto a medida que aumenta el consumo de cannabis y medicamentos como el Ozempic contribuyen a reducir el apetito por el alcohol.
Esto ha provocado que el gigante del bourbon Jim Beam, con sede en Kentucky, haya envejecido la asombrosa cantidad de 16 millones de barriles. Como consecuencia, la producción se ha detenido por completo desde enero, y se espera que continúe hasta 2027 y quizá incluso más. En la actualidad, la empresa es propiedad de la japonesa Suntory, por lo que esta empresa de larga tradición, que producía bourbon incluso antes de la Guerra Civil estadounidense, podría estar en peligro.
Dada la situación actual del mundo y con los aranceles en vigor, probablemente será difícil volver a encarrilar las ventas de Jim Beam, y por el momento no hay luz al final del túnel.