Ha habido una clara falta de Nissan Skyline en el universo Fast and Furious, desde que el personaje de Brian O'Conner desapareció tras la prematura muerte del actor que lo interpretaba, Paul Walker. Pero cualquier fan veterano del universo Fast and Furious sabrá que el Skyline fue una vez tan icónico como el de Dominic Toretto Dodge Charger, por lo que no es de extrañar que el R34 Skyline que Walker condujo en Fast and Furious 4 acabe de venderse en una subasta por un montón de dinero.
Según informa Top Gear, el coche se vendió en la casa de subastas Bonhams de Bruselas el pasado fin de semana por la asombrosa cifra de 1.357.000 dólares.
La razón por la que el coche se vendió por tanto dinero no se debe únicamente a su fama en Hollywood. También se debe a que se trata de un modelo único, una variante GT-R del coche que se creó y personalizó específicamente para la película y según los deseos de Walker. Cuenta con escape personalizado, intercooler, jaula antivuelco, frenos, parachoques, faldones, pedales, volante y mucho más, lo que lo convierte en un coche realmente único.