El Pentágono ha llegado a acuerdos con BAE Systems, Lockheed Martin y Honeywell para ampliar la producción de municiones, en un momento en que Washington trata de reforzar la preparación militar.
El impulso se produce semanas después de que Donald Trump lanzara operaciones militares contra Irán, aumentando la presión para reponer los arsenales de armas estadounidenses.
En virtud de los acuerdos, Honeywell invertirá 500 millones de dólares para impulsar la producción de componentes clave, mientras que BAE Systems y Lockheed Martin aumentarán la producción de sistemas de misiles, incluidas piezas para el interceptor THAAD. Lockheed también acelerará la producción de su Misil de Ataque de Precisión.
El Pentágono dijo que el esfuerzo forma parte de una estrategia más amplia para situar al ejército estadounidense en una "posición de guerra", en medio de las crecientes tensiones mundiales y la demanda sostenida de armas.
EE.UU. ya ha recurrido en gran medida a sus arsenales en los últimos años, incluido el apoyo a Ucrania y las operaciones en Oriente Próximo, lo que añade urgencia al aumento de la producción.