El esperadísimo partido entre España y Argentina, la Finalísima entre los campeones de América y Europa, se canceló porque ambos países no pudieron ponerse de acuerdo sobre una nueva sede después de que se desecharan los planes originales de Qatar. En su lugar, los equipos jugarán partidos amistosos, pero la polémica continuó cuando Alejandro Domínguez, presidente de la CONMEBOL, dijo que podían considerarse "campeones" de la Finalísima porque España "no se presentó".
Domínguez, en declaraciones a Radio La Red de Argentina, dijo que "somos bicampeones de la Finalísima, ni siquiera se presentaron", echando más leña al fuego de la polémica, ya que la UEFA señaló en un principio a la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) por rechazar múltiples propuestas para jugar el partido. Al parecer, Argentina se negó a jugar el partido en el Bernabéu, pidiendo una sede neutral. La UEFA propuso que fuera una final a doble partido con otro encuentro en Argentina e incluso otras fechas posteriores al Mundial, pero se negaron.
El seleccionador español , Luis de la Fuente, preguntado por las palabras del presidente de la CONMEBOL, dijo que "no cabe duda de que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) siempre se ha inclinado por jugar el partido por múltiples razones: es una final, un título, contra Argentina. Lamentablemente no se jugó por circunstancias que nada tienen que ver con la RFEF".