Lleva ocurriendo desde finales de la semana pasada. Algunos desarrolladores con juegos publicados en Steam recibieron una notificación enviada por Valve que advierte sobre el contenido solo para adultos que incluyen sus juegos y sobre la necesidad de que sean parcheados para retirarlo. En caso de no cumplir, se amenazaba con la retirada de dicho producto de la plataforma. Ahora, sin embargo, todo ha vuelto a la situación inicial.
Tras la recepción del primer mensaje y las quejas por lo que hay quienes consideran como una censura a posteriori, sobre títulos ya aprobados, Valve ha enviado nuevas comunicaciones en las que sencillamente pide ignorar la petición anterior. Una situación confusa, como cuentan por ejemplo desde Lupiesoft. Pero no parece que quiera decir que el proceso se ha detenido, sino que va a ser más escrupuloso. El equipo de Steam va a volver a revisar al detalle algunos juego y después va a emitir juegos individuales sobre qué se debe editar y qué se puede quedar debido a su contenido sexual.
Una decisión que ha puesto en pie de guerra a parte de la comunidad, que denuncia un nuevo intento de censura del sexo, incluso el que ya está regulado mediante códigos de edad, mientras se da manga ancha a otro tipo de contenidos, especialmente a la violencia desmedida. De hecho, hay quienes han iniciado campañas de protesta o recogida de firmas para demostrar su fortaleza. Los títulos afectados son especialmente novelas visuales y juegos de estilo otome, y no hay constancia de que las grandes producciones con desnudos o sexo también estén bajo revisión.
¿Quién crees que lleva razón?