La semana laboral de cinco jornadas fue una conquista social difícil de conseguir que todavía no ha llegado a la mayoría de trabajadores del mundo, pero en algunos países ya se está experimentando con la semana de cuatro día para medir los rendimientos y la productividad del trabajador. Microsoft, experimental en tantos campos, está probando en Japón y los primeros resultados han sido muy positivos.
Como parte de su programa Work-Life Choice Challenge Summer 2019, ha dado a sus 2.300 trabajadores del país cinco viernes consecutivos libres sin tocar ni un yen de su salario. Los resultados no se limitan a que la gente estuviera más feliz y de mejor humor en la empresa, sino que ha sido muchísimo más productiva. Durante el mes de agosto, cuando se llevó a cabo, la productividad creció un 40% según sus mediciones.
"Trabaja un tiempo reducido, descansa bien y aprende mucho", es la filosofía que ha transmitido el presidente de Microsoft Japan, Takuya Hirano, en una comunicación interna dirigida a toda la plantilla que ha recogido The Guardian. Al mismo tiempo, les ha pedido que piensen en ello y en cómo conseguir los mismos resultado empleando un 20% menos de horas a la semana.
Pero hay más. Por ejemplo, durante ese periodo se perdió un 25% menos de tiempo laboral común. También hubo un ahorro de recursos para la propia empresa sin necesidad de reducir la producción, pues se imprimieron un 59% menos de hojas y el consumo de electricidad en las oficinas se redujo un 23%.
Microsoft ha insistido en que se trata de un programa piloto y no garantiza que vaya a seguir produciéndose en el futuro, aunque el 92% de sus trabajadores han agradecido este cambio en sus rutinas. Seguro que su establecimiento también provocaría un efecto llamada, pues mucha gente con talento podría escoger trabajar para esta multinacional y no para otra compañía con peores horarios.
