El otro día jugamos durante tres cuartos de hora a Antigraviator, el que intenta ser el nuevo exponente de los juegos de velocidad futurista... antigravitatoria. El de Cybernetic Warlus es un desarrollo indie pero ambicioso, que por ahora se podría comparar con otros proyectos similares como el Fast RMX de Shin'en, y que aún tiene unos kilómetros por recorrer para acercarse a la finura de los exponentes de Sony y Nintendo/Sega.
Pero las grandes compañías hace tiempo que dejaron aparcado el género, por lo que disfrutamos de estos 45 minutos de vértigo:
La partida la echamos con un potente PC de gaming HP OMEN 880, por lo que las naves volaban de forma suave y veloz. Antigraviator sólo está disponible para esa plataforma en estos momentos, aunque se espera que llegue a PS4 y Xbox One en el futuro.
Por ahora, los usuarios de Steam pueden descargar gratis una actualización que, aparte de arreglos y nuevas cámaras, añade el Pure Mode, que como indica su nombre permite jugar la experiencia más pura, sin trampas ni recolección de turbo. Sólo la pista, el manejo de la nave (que son personalizables) y los pads de impulso del propio circuito, a más de 1.000 Km/h.