España habría cerrado su espacio aéreo a los aviones militares estadounidenses implicados en los ataques contra Irán, según El País, lo que supone una nueva escalada en su postura contra el conflicto.
La medida va más allá de la anterior decisión de Madrid de denegar a Estados Unidos el acceso a bases militares operadas conjuntamente, y obligaría a los aviones estadounidenses a desviarse cuando se dirijan a Oriente Próximo. Sólo se harían excepciones en situaciones de emergencia.
El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha sido uno de los críticos más abiertos de las acciones militares estadounidenses e israelíes. La decisión corre el riesgo de tensar aún más las relaciones con Washington, después de que el presidente Donald Trump amenazara anteriormente con repercusiones comerciales por la negativa de España a apoyar la operación.