Estados Unidos se está preparando para retirar en gran medida las tropas que le quedan en Siria en los próximos meses, según ha declarado a la BBC un alto funcionario de la Casa Blanca. La medida se produce después de que el gobierno sirio aceptara asumir el liderazgo en la lucha contra el terrorismo dentro de sus fronteras, con lo que la presencia militar estadounidense a gran escala "ya no es necesaria". Alrededor de 1.000 efectivos estadounidenses permanecen en el país.
Las tropas estadounidenses llevan desplegadas en Siria desde 2015 para contrarrestar al grupo Estado Islámico. A principios de este año, las fuerzas ya habían abandonado la guarnición de Al Tanf, en el sur de Siria, y la base de Al Shaddadi, en el noreste. La retirada se produce tras el colapso del gobierno de Assad en 2024 y el debilitamiento de la presencia del EI, junto con un acuerdo que integra a las Fuerzas Democráticas Sirias dirigidas por kurdos con las fuerzas armadas sirias.
El anuncio coincide con el aumento de la actividad militar estadounidense en Oriente Próximo, especialmente cerca de Irán. Los portaaviones USS Abraham Lincoln y USS Gerald R Ford, junto con destructores de misiles teledirigidos y aviones de combate, han sido desplegados en la región, y las autoridades han señalado que están preparadas para posibles ataques si así se ordena. Mientras tanto, acabamos de recibir la noticia de que Polonia ha instado a sus ciudadanos a abandonar Irán ante una perspectiva de guerra "muy, muy real".
En cuanto a Siria, ha aumentado la diplomacia, y funcionarios estadounidenses se han reunido con dirigentes sirios para mantener los acuerdos de alto el fuego y continuar los esfuerzos antiterroristas. El secretario de Estado, Marco Rubio, habló recientemente de la cooperación en curso con el ministro de Asuntos Exteriores sirio, Asaad al-Shaibani, destacando un cambio hacia una transición basada en condiciones en lugar de una retirada abrupta...