Español
Gamereactor
análisis
Final Fantasy XVI

Análisis de Final Fantasy XVI: The Rising Tide

Square Enix se despide de Final Fantasy XVI con su última expansión que, en nuestra opinión, cumple con todo lo que debería.

Suscríbete a nuestra newsletter

* Campo obligatorio
HQ

The Rising Tide es la segunda y última expansión de Final Fantasy XVI que aporta algo que a Echoes of the Fallen, el anterior DLC, le faltaba. Este nuevo contenido está dirigido a quienes ya han acabado el juego y quieran mayores desafíos así como refinar sus habilidades. Explicaré cómo consigue esto, pero adelanto que Square Enix tiene un as en la manga.

Final Fantasy XVI
Final Fantasy XVI nunca ha ofrecido escenarios tan bonitos e impresionantes como ahora.

En esta nueva aventura, Clive y sus compañeros Jill, Joshua y Torgal levan anclas para alcanzar la región del norte, Mysidia. Un lugar completamente aislado del mundo donde se dice que descansa el poderoso Eikon, Leviatán. En esta nueva zona conoceremos a un nuevo personaje, Shula, que lidera un pequeño grupo y, al igual que Clive, quiere salvar al portador de Leviatán.

La historia es decente y tiene varios momentos emotivos, pero por desgracia Shula es un personaje extremadamente plano y aburrido que nunca se calla. La forma en la que Square Enix ha conseguido introducir a Dominant (la persona que tiene el Eikon) y lo que ha pasado en la región es lo mejor de la historia en la que el misterio y la atmósfera añaden a la emoción, mientras que los personajes nuevos hacen lo contrario.

Publicidad:
Final Fantasy XVI
Comparado con Echoes of the Fallen, The Rising Tide presenta una historia mucho más interesante.

Las misiones secundarias introducidas en este DLC son en su mayoría completamente aburridas y no aportan nada de valor, lo que las hace muy tediosas de completar. Una de las primeras requiere que corramos unos metros para recoger flores para el herrero de la aldea porque su mujer pensó que sería una buena forma de presentarse que es una premisa demasiado aburrida e innecesaria llegados a un punto en el que el jugador ya ha pasado decenas de horas en Final Fantasy XVI. Solo aparecen un par de misiones algo más entretenidas hacia el final de esta expansión de tres horas, cuando se nos manda acabar con el Rey Tomberi para evitar una invasión de Tomberis.

Lo que Square Enix se ha centrado en publicitar con este DLC es que podríamos controlar un nuevo Eikon y al principio de la aventura Clive consigue absorber una porción del mismo, lo suficiente para usar las habilidades acuáticas del monstruo, lo que añade algo nuevo al juego ya que viento, fuego, rayo y hielo ya estaban en nuestro arsenal, pero ahora podemos destrozar a nuestros enemigos con agua. Leviatán anima al jugador a crear distancia con su objetivo y disparar con habilidades de agua para reducir su barra de ímpetu y aturdirlos un rato. No pensé que los nuevos poderes me gustarían tanto, ya que cuando llevas 80 horas jugadas usando otros seis poderes puede ser difícil sorprender con uno nuevo, pero Square Enix ha hecho lo imposible porque, como ya he dicho en la introducción, los desarrolladores tienen un as en la manga.

Final Fantasy XVI
Hay algunos nuevos enemigos que descubrir entre los que se incluyen los clásicos y mortíferos Tomberi.
Publicidad:

The Rising Tide no solo presenta una nueva historia, sino que añade también un modo de juego nuevo similar al género roguelike llamado el Portal de Kairós, que se encuentra en la guarida de Clive. Al enfrentarnos a este desafío por primera vez recibimos un regalo del antagonista principal del juego, Ultima, en forma de parte de su poder con lo que esta expansión no solo permite usar los poderes de Leviatán, sino también los de Ultima, lo que resulta algo abrumador, pero se agradece mucho.

En el Portal de Kairós el jugador se enfrenta al desafío de superar 20 niveles en los que cada cinco, luchas contra un jefe del juego principal. En este modo de juego el equipamiento es predeterminado y lo único que puedes modificar son las habilidades Eikon. La única forma de mejorar es tener mejores resultados en las batallas (patrones de ataque variados, mejor tiempo, etc.) lo que otorga mejoras y virtudes como recompensa. Las mejoras otorgan beneficios permanentes dependiendo de la ronda y las virtudes brindan ventajas en un par de niveles. No voy a mentir, el Portal de Kairós es muy difícil y pone a prueba todo lo que has aprendido, lo que es lógico teniendo en cuenta que es un desafío para quienes ya hayan completado el juego. Square Enix incluso ha creado una tabla de puntuaciones para competir con otros jugadores por el primer puesto. Lo único que me hubiese gustado es poder guardar en medio de un intento, porque 20 niveles llevan un rato, pero desafortunadamente esta no es una opción así que al salir es necesario comenzar de nuevo en vez de poder continuar en el nivel en el que estabas.

Final Fantasy XVI
Como cabe esperar la batalla contra Leviatán es sumamente impresionante.

The Rising Tide es un final excelente para Final Fantasy XVI que ofrece exactamente lo que no hizo la primera expansión. Ahora el juego se siente completo y junto a los dos DLC, también parece un viaje mágico. Quiero enfatizar que merece la pena invertir en este pase de expansión si quieres más contenido y mayores desafíos ya que solo The Rising Tide ofrece tres horas de historia con dos extra si te interesan las misiones secundarias, pero es difícil estimar cuánto tiempo te mantendrá entretenido el Portal de Kairós que tiene muchísima rejugabilidad. Si este modo no existiese, sería difícil justificar el precio de esta nueva aventura, pero con él no hay duda de que vale cada céntimo.

08 Gamereactor España
8 / 10
+
Gran historia. Increíblemente bonito. El Portal de Kairós es un buen modo de juego. Impresionantes poderes nuevos.
-
Misiones secundarias molestas. Personajes secundarios planos.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

Contenido relacionado



Cargando más contenido