Flintlock: The Siege of Dawn
El estudio neozelandés A44 Games llega con un AA que sorprende positivamente.
Lo sé, lo sé. No tengo ni un poco de interés creciente o intrínseco en lo que estamos forzados a llamar "Soulslike", que en muchos casos poco tiene de "souls" y generosamente utiliza mecánicas y sistemas prestados que le otorgan a los títulos de FromSoftware su icónico estatus.
Pero al mismo tiempo, es casi imposible no encontrarte en un estado de ánimo más receptivo cuando este conjunto específico de sistemas ha trabajado en conjunto para dar a tantos juegos una premisa emocionante y una experiencia de juego que te cala. En otras palabras, todos estos estudios puede que no lleguen con esta lista particular de los éxitos de FromSoft, pero ¿acaso importa si están bailando al ritmo de la canción cuando esta suena tan bien, a qué no?
Flintlock: The Siege of Dawn mezcla una idea central de venganza de fácil comprensión con un mundo de fantasía de pólvora punkarra (autoinventado) y, ya lo has adivinado, una serie de mecánicas y sistemas al estilo FromSoftware que a mucha gente podría parecerle reconocible y por ahora quizás un poquitín aburrido. Tu moneda principal es la Reputación, que se utiliza para todo, desde mejoras de habilidades básicas hasta para mejorar piezas individuales de equipo.
Pierdes estos recursos si mueres y deberás volver al lugar en que pereciste para recoger lo que has perdido. Podrás hacer esto al activar las Lodestones (que todos sabemos que son hogueras) y en estos puntos que marcan tu progreso a través de una experiencia de juego desafiante lleno de enemigos que pegan buenos golpes, se ocultan a la vuelta de cada esquina y varían un poco en los patrones de ataque y diseño visual. Desde las barras de PS, hasta los elementos de la interfaz, pasando por el flujo general de combate, la fuente de inspiración es tan clara como el destello de apuntado, cuando Nor Vanek dispara desde el antiguo mosquete a un soldado zombi.
Puede sonar a crítica cruel, pero realmente no lo es - no es lo que parece, en el fondo. Porque incluso el estudio A44 ha bebido de FromSoftware, ellos, como muchos otros, se las han agenciado para añadir una fina capa de clase que convierte a Flintlock: The Siege of Dawn en algo relativamente único, o quizá solamente... bueno.
El mundo de Flintlock es oscuro y despiadado, en el que una misteriosa puerta se ha abierto para dar paso entre el mundo de los vivos y el llamado "Great Below", del que fluye una corriente constante de muertos vivientes. Nor Vanek ya participa como Sapper (zapadora) en la guerra de trincheras contra la interminable oleada de zombis, pero un intento desesperado por cerrar la puerta para siempre, ella y sus compañeros terminan por dejar salir a los dioses y no creas que son particularmente comprensivos ni están interesados en ayudar a los humanos sino forzarlos a la sumisión absoluta. Tampoco se propone matar a los dioses que ahora esclavizan a los seres humanos a toda costa a través de tres zonas gigantescas que no solo están relativamente abiertas, sino que generosamente toman elementos de juegos como God of War: Ragnarök y de nuevo, cierta cantidad de títulos de FromSoftware que se equilibran en el fino filo entre la estructura abierta y la lineal.
Nor se mueve de Lodestone en Lodestone, utilizando una mezcla de ataques cuerpo a cuerpo y armas de fuego para acabar con una variedad de enemigos, cada uno con movimientos y patrones de ataque relativamente únicos. Escanea los alrededores en busca de enemigos, acribíllalos mientras aprendes estos patrones y ejecutas ataques rápidos y decisivos, es crucial y si pierdes vida tendrás una cantidad limitada de pociones para curarte - que se repondrán en cada Lodestone.
Todo es bastante reconocible, pero de nuevo, sería injusto describirlo como siniestro total basándonos solamente en el origen de estos elementos. En primer lugar, Flintlock tiene un ritmo, un bucle que es tremendamente satisfactorio desde el principio hasta el final. El amplio pasillo, que podemos llamarlo prácticamente "lineal+", es propicio a la exploración y los tres mundos, bastante grandes, son excelentes tanto para explorar como para animarte a buscar algún arma oculta, un minijefe o algún recurso adicional. Además, estos mundos tienen un diseño sorprendentemente vertical y aunque no es como No Rest for the Wicked ni como Shadow of the Erdtree, el mundo está imponentemente estructurado en niveles. Si eres curioso, siempre encontrarás alguna mejora importante.
Flintlock también se guarda bajo la manga alguna idea bastante diferente. A medida que te mueves por el mundo, ganas Reputación al golpear a los enemigos, al realizar combos y por norma, si usas tus habilidades para conseguir un mejor efecto, aumentará tanto la Reputación como su multiplicador. Al que podrás parar cuando quieras, cuyo total se irá calculando, pero si te golpean solo una vez, una sola, obtendrás tu Reputación, pero sin multiplicador. Es un constante análisis de coste y beneficio y la Reputación es la única moneda de cambio para mejorar el equipo y comprar habilidades - que será decisivo que los jugadores ganen lo suficiente continuamente. Así que administrar el multiplicador y evitar el daño de los enemigos de repente cobra mucha importancia.
Es más, el combate resulta bastante satisfactorio, pero no se sale de la norma. Ya hemos visto muchos elementos individuales, tales como acribillar a un enemigo apuntado mientras tratas de leer sus movimientos en los ataques individuales. Podrás esquivar, contraatacar y combinar un arma cuerpo a cuerpo con una pistola o un rifle, así como las habilidades seleccionadas de tu compañero Enki. Existen abundantes oportunidades para demostrar una estrategia única en el campo de batalla, tanto a través de un árbol de habilidades bastante extenso como un abanico de opciones de fabricación. En combinación con las físicas convenientemente creíbles, vivirás alguna aventura bastante épica en este Flintlock, y ni la trama, ni el diseño del juego o el combate son las verdaderas debilidades del juego.
De hecho, el juego luce bastante impresionante la mayor parte del tiempo. Sí, cuanto más granular se mire, más salta a la vista la calidad pseudo "AAA", como la sincronización de los labios, las animaciones faciales y los efectos de partículas. Pero A44 se las ha apañado bien con vistas bonitas y un diseño de arte imaginativo. No, probablemente el problema sea el tejido conectivo que técnicamente mantiene unidos todos los elementos reales del juego. Para simplificar, llamémoslo por su nombre: basurilla. Encontramos basurilla aquí y allá en este título, y la mezcla de sonido, los elementos de interfaz y las físicas ya mencionadas, entre otras cosas, por momentos, generan problemas para mantener la inmersión. No es un dilema, a la larga la basurilla se puede eliminar con actualizaciones. Pero cuando escribimos este artículo, tenemos que poner a los juegos como Flintlock en el grupo de los de Vampyr, que en aquel entonces también sufría por exceso de basurilla, pero debajo palpitaba un corazón sólido y sin malas intenciones con toques de Soulslike.
Flintlock: The Siege of Dawn es un logro tremendo de A44, que no se nos olvide ese factor. Se trata de un equipo relativamente pequeño que ha pasado años realizando un juego que, en casi todos los sentidos, el estudio compite con un peso más pesado de lo está acostumbrado. En ese sentido, es increíble que no haya más compromisos o intentos de diseño fallidos, porque son pocas las cosas que se puedan señalar. No es un título para todo el mundo, pero en mi caso ha sido un pasatiempo de buena calidad para el verano y por esa razón es muy fácil recomendárselo a cualquiera que le guste esta fórmula, siempre y cuando pase por alto un poco de basurilla.








