El mercado japonés del videojuego está viviendo unas temporadas con pocas sorpresas y un volumen de ventas muy discreto. Sin embargo, estas últimas semanas han ocurrido dos sucesos que merece la pena mencionar por ser algo raros. De uno ya os habíamos hablado antes, PS4 estaba a punto de superar a Wii U para convertirse en líder nacional y así ha sido. Sony ya domina también el mercado nipón, aunque ha necesitado algo más de lo previsto para que ocurriera. La nueva PS4 no ha tenido un estreno tan potente como PS3 Slim, por lo que ha hecho falta esperar dos semanas para conseguir esas 150.000 unidades que necesitaba para superar a una Wii U moribunda.
De hecho, siguiendo las cifras de Media Create, la de Nintendo está aun a menos de 2.000 unidades de su rival. Una brecha que sin duda se irá abriendo semana a semana dado el catálogo por venir de cada máquina.
Realmente, la apuesta de la compañía de Mario para este otoño era Nintendo 2DS, el modelo simplificado y sin 3D de su familia portátil. Pero aquí tampoco ha habido un arranque espectacular. Durante su primera semana se vendieron 18.754 unidades y en la segunda se ha bajado a 14.492, ya por debajo del modelo New Nintendo 3DS XL. Es decir, que los japoneses prefieren la más potente y cara.
Ha sido un arranque pobre, nada que ver con las 230.000 unidades que vendieron los modelos New en su llegada al mercado asiático. Aunque también hay que tener en cuenta que ya hay mas de 21 millones de máquinas de la familia 3DS en el país. Una cifra elevada y no tan alejada de los 33 millones de la romrécords, Nintendo DS.
El 8 de octubre se estrena Monster Hunter Stories, el primer gran lanzamiento para su catálogo desde la llegada del nuevo modelo. Estaremos atentos a ver cómo influye en la pequeña.