Hace aproximadamente un año había unas 100 personas trabajando en las oficinas de Gameloft Madrid. El gigante de los juegos para móviles, que ahora es propiedad de Vivendi, ha decidido que es el momento de cerrar la planta. Los trabajadores han recibido la notificación de que se está negociando un despido colectivo por cese de actividad que dejará en la calle a los aproximadamente 40 trabajadores que aún continuaban en la empresa.
Madrid sigue el camino de Gameloft Nueva Orleans, que dejó de funcionar el pasado mes de febrero. El mismo destino negro que han sufrido ya casi 1.000 trabajadores que han tenido contrato con esta compañía, ya fuera en Nueva Zelanda, en Valencia, en Tokio o en Nueva York. El especialista de juegos para móviles sigue encogiendo plantilla, aunque también crece por otros lados, como Barcelona o Singapur.
Los trabajadores de Madrid no han quedado automáticamente en la calle, como ocurre en otras ocasiones, y seguirán empleados hasta que se definan sus condiciones de despido.