La cuenta atrás descubierta a primeros de mes que apuntaba claramente a modo de 'teaser site' al nuevo Duke Nukem: Mass Destruction generó cierta confusión, al tratarse de un proyecto para PC y PS4 en desarrollo en Interceptor Entertainment previa autorización de 3D Realms. Esto no encaja si se tiene en cuenta que 3D Realms vendió los derechos de la franquicia al estudio Gearbox Software (responsable del fallido Duke Nukem Forever) en 2010.
La empresa de Randy Pitchford, también detrás del exitoso Borderlands 2 y recién salida del lío legal de Aliens: Colonial Marines, ha presentado ahora una demanda en lo que parece un ataque preventivo, según recoge Kotaku, para disuadir a ambos estudios de seguir adelante con Mass Destruction, proyecto que aparentemente abandonaría la fórmula de la serie en pos de un estilo action-RPG de vista aérea.
Para mayor escarnio, la denuncia incluye una carta/declaración en la que Scott Miller y George Broussard, de 3D Realms, admiten estar haciéndolo mal.
A estas alturas se hace complicado imaginar un juego de Duke Nukem sin una gran carga de controversia, por lo que este paso parece el principio de un nuevo culebrón, justo en los días que se esperaba el anuncio oficial del nuevo proyecto.