Análisis del smartphone Google Pixel 10a
Google lanza un nuevo smartphone económico que es prácticamente el mismo que lanzó el año pasado.
Las últimas veces que Google ha lanzado un teléfono de la línea "a", es decir, un nuevo modelo de su gama diferenciada de productos estrella más asequibles, ha triunfado. Al ahorrar en todos los aspectos adecuados, sin dejar de ofrecer muchos años de actualizaciones de plataforma y seguridad, una cámara competente gracias al software de Google y una versión de Android fluida y juguetona, el "a" de cada año ha sido siempre el mejor teléfono Android barato del mercado.
Y, por suerte, podemos confirmar que sigue siendo así. El Google Pixel 10a ha llegado y, a pesar de algunos pequeños cambios externos, una vez más consigue cautivarnos combinando manejo fácil y funciones potentes. Y a un precio económico de alrededor de 500 €... es decir, bastante menos que el flamante iPhone 17e.
Pero hay un problema que se divisa en el horizonte...
Antes de llegar ahí, hay que mencionar que tiene los mismos colores alegres y la misma parte trasera plana que antes. Cuenta con certificación IP68, Corning Gorilla Glass 7i en la parte delantera, Dual SIM, altavoces estéreo, una batería de 5100 mAh que puede durar fácilmente un día y medio, y carga por cable de hasta 45 W. Y sí, incluso funciona con carga inalámbrica. Sin embargo, resulta bastante extraño que omita la tecnología PixelSnap, el nuevo conjunto de imanes de Google similar a MagSafe en la parte trasera. Apple fue criticada por no incluir MagSafe en el 16e, por lo que ahora ocurrirá lo mismo con Google.
Viendo las fotos, probablemente estés pensando que te resulta familiar. Y eso es porque, en realidad, tiene exactamente la misma forma que antes. Puertos, botones, batería,... Todo es igual que en su versión anterior. Y eso mismo se aplica también a la pantalla, que parece ser idéntica: la misma pantalla Actua de 160 mm, la misma resolución de 1080 x 2424 mediante pOLED con la misma densidad que antes, y el mismo Smooth Display a 60 o 120 Hz.
Dicho sea de paso, también tiene la misma cámara trasera, que de nuevo ofrece dos lentes, una gran angular estándar y otra ultra gran angular, la primera de 48 megapíxeles en un f/1,7 y la segunda de 13 megapíxeles con un f/2,2 y un FOV de 120 grados. No me quejo, ya que las fotos son mucho mejores de lo que deberían, y aún mejores que las de cualquier otro teléfono dentro de este rango de precios. Pero con el mismo "cuerpo", la misma cámara y la misma pantalla, lo distinto tiene que estar en el interior, ¿no?
Bueno, pues no. En realidad, tiene el mismo SoC Tensor G4 que el teléfono del año pasado, los mismos 8 GB de RAM y los mismos 128 GB de almacenamiento (que se pueden ampliar). Esto significa que, a grandes rasgos, estamos ante el mismo móvil del año pasado. No es la primera vez que un fabricante conserva partes clave de la experiencia entre generaciones, pero este sí que es el ejemplo más drástico que recuerdo.
Vale, esta pantalla puede alcanzar un máximo de 3000 NITS, o sea que es ligeramente más potente que antes. Además, el ya mencionado Corning Gorilla Glass 7i también es nuevo, y la carga inalámbrica también es algo más rápida. También hay que mencionar el sistema SOS Satélite, que te permite contactar con los servicios de emergencia pertinentes sin tener cobertura.
Pero eso es todo. ¿Significa eso que el Pixel 10a es un mal teléfono? No, desde luego que no. Y tampoco es que ahora mismo el Pixel 9a esté regalado... En el momento de escribir esto ni siquiera se encuentra fácilmente y, donde se vende, es por algo más de 400 €.
Sin embargo, esto implica que Google nos está ofreciendo una reedición de manual con mejoras muy, muy pequeñas, lo que hace difícil distinguir entre los dos. Es una práctica un poco difícil de analizar y entender, pero yo diría que la serie Pixel a está entre los lanzamientos anuales más emocionantes, porque siempre apasiona ver cómo Google logra equilibrar el uso y el precio. Esta vez, sin embargo, parece casi engañoso llamarlo "10a". Eso no significa que el teléfono sea malo, al contrario, y de hecho encontrarás una puntuación final positiva debajo de este análisis. Pero sí significa que aquí en Gamereactor creemos que podemos permitirnos esperar y exigir algo más, dado el impulso que Google ha tenido últimamente en el terreno del hardware.

