Hajime Tabata está en un momento dulce tras encontrar de nuevo la gloria y las ventas con Final Fantasy XV, un juego sigue expandiéndose y reproduciéndose tras casi un año en las tiendas. Pero él no ha asumido la misma responsabilidad con Final Fantasy VII: Remake, y ha explicado cuáles son sus razones.
"Es algo que no podría hacer yo mismo, de eso se trata", ha contestado a la pregunta de GameRevolution. El problema es que es un juego muy "especial", que ha pasado a la historia del sector y "tiene tantos fans que si me pidieran satisfacerlos a todos no creo que pudiera conseguirlo al 100%". A lo que sí estaría dispuesto si Square Enix se lo propone es a "hacer un nuevo Final Fantasy y llevarlo en otra dirección", pero no coger FFVII y "lanzarlo como si fuera un juego moderno, recién lanzado".
Debe ser una conversación que los despachos de la compañía presenciaron hace años, cuando se anunció esta versión desarrollada con tecnología moderna y con multitud de cambios. El más importante, el sistema de combate, que pasa a ser de acción en tercera persona a tiempo real. A cargo están Yoshinori Kitase y Tetsuya Nomura, que tienen más experiencia en el género gracias a Kingdom Hearts.
Pero Tabata no se retiró sin dejar una puerta abierta. Fue más que claro cuando dijo que "si me pidieran que haga un Final Fantasy VII-2, eso sería diferente". Una declaración de intenciones que podría tener sentido cuando acaba el largo desarrollo del anterior y el público emita su veredicto.