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textos sobre hardware

PlayStation VR - análisis de salida

Tras una semana jugando horas y horas con PSVR, aquí va nuestro primer veredicto con el headset de Realidad Virtual de Sony.

  • Texto: Mike Holmes y David Caballero

Por fin ha llegado el momento de que Sony estrene su headset de Realidad Virtual PlayStation VR. Con él se completa la primera oleada de aparatos de gran calidad, junto a HTC Vive y Oculus Rift. Lo que es más importante, trae consigo más de 40 millones de máquinas que están listas de serie para enchufar, sin mejoras de hardware necesarias, y un buen respaldo de juegos desarrollados en casa y por otras compañías, algunas de renombre. Es el momento de ver si estamos ante el paso definitivo, ¿la VR ha llegado para quedarse?

Mentiríamos si dijéramos que tenemos una respuesta clara. PSVR viene con un catálogo de juegos decente y, sobre todo, variado como para llegar a varios tipos de jugadores. Y no hay que olvidarse de que es, per se, el más barato de los tres aparatos y por bastante, aunque para hablar del precio real de empezar a jugar a la VR hay que hacer bastantes cábalas en todos los casos. Otro punto a su favor es la tradición de Sony en la creación y fabricación de hardware. En suma, a primera vista aterriza con varios aspectos positivos.

La duda es si eso es suficiente como para convencer, y como ya dijimos cuando analizamos Vive a principios de año, la Realidad Virtual sigue sin ser una tecnología apta para todo el mundo, y por tanto es ampliamente recomendable probar antes de comprar. Simplemente porque hay gente que no encaja con ella, que no se va a sentir cómoda al estar completamente alejada del mundo real o, aun peor, que se va a sentir mal por los posibles mareos, que siguen existiendo a pesar de que las cosas van mejorando.

Pero antes de meternos con el software y la experiencia en general, analicemos lo que estás comprando por esos 399,99 euros: el headset, la caja de conexiones y sus cables, unos cascos ya que no trae altavoces integrados y una demo con ocho minijuegos. Por tanto, lo que aun nos falta para empezar a jugar es una Cámara PS4 (unos 50 euros), quizá un juego de mandos Move (unos 80 euros el par) para jugar como se debe a todo y, por supuesto, una consola PS4 del modelo que sea (a partir de 299,99 euros). Si lo comparamos con un PC de gama alta más Vive u Oculus es menos de la mitad de precio aunque también tiene menos utilidades. Hemos querido hacer esta reflexión para que tengáis en cuenta el coste real de empezar a jugar a la Realidad Virtual.

PSVR transmite una sensación de ser de una calidad inferior a la de sus rivales en PC, pero cuando te pones a indagar te das cuenta de que el aparato de Sony es bueno y además tiene un diseño futurista agradable. Aunque sea ligero, es robusto, y su composición encaja mejor en un salón que toda la infraestructura que piden Vive y Oculus. Se adapta de forma suave sobre la cabeza gracias a dos apoyos recubiertos de goma con un tensador para ajustar y se puede reequilibrar ligeramente hacia arriba y hacia abajo para alinearse con los ojos. Además, hay un botón que sirve para una calibración fina de la imagen, como un enfoque, y conseguir la máxima resolución de su pantalla. Una vez colocado la sensación final es cómoda, aunque después hay que ponerse los cascos por separado y ahí es donde el conjunto se descompensa. Aunque no parezca tan bueno como el resto, al final resulta más atractivo a la vista y el resultado montado es positivo, es un diseño inteligente.

Quienes usen gafas también pueden utilizarlo, queda más o menos bien, aunque exige hacer descansos de vez en cuando, incluso más que al resto de usuarios, para quienes también es recomendable. Eso sí, con el movimiento va haciendo presión, especialmente por arriba, y las puede acabar descolocando por lo que hay que estar pendientes de ellas. No es ideal pero funciona con gafas. Con o sin ellas, por último, una espuma que recubre toda la franja exterior culmina ese vacío visual que te deja solo frente a la imagen frontal, consiguiendo la oscuridad que de verdad te lleva a la inmersión deseada. Puede producir algo de sudor si hace calor en la sala, también por el que emite la pantalla, pero no es una situación incómoda.

Esa diferencia de calidad también se nota en los componentes internos. Incluye una pantalla OLED de resolución HD 1920x1080 que da una cantidad de píxeles por pulgada inferior a la de sus rivales (algo que no ocurre al comparar subpíxeles, en cuyo caso sale mejor parada), aunque su mayor inconveniente para despuntar en gráficos es la falta de potencia de PS4. Al final el resultado es que los trabajos más avanzados quedan un poco empobrecidos, como de la pasada generación, y por eso mismo estamos deseando probarlo con una PS4 Pro, a ver si hay mejora. El lado positivo son los 120Hz (a veces 90Hz), que invitan a que la imagen fluya con extrema suavidad. No hemos hecho test controlados, pero durante las sesiones de juego de esta semana no hemos sufrido ninguna ralentización ni caída de la tasa de refresco de imagen que sea destacable. Otro aspecto que sobre el papel parece limitado, los 100º de su campo de visión, al final no han resultado ser un problema. Como decíamos, no incluye altavoces integrados, pero al menos la calidad del audio 3D que produce a través de los auriculares es suficientemente buena.

Sin duda, lo que más nos ha gustado ha sido la respuesta del sensor de movimientos, que es capaz de captar los giros y desplazamientos de la cabeza y de transmitirlos a la imagen con fidelidad. Hay juegos como VR Luge y Danger Ball de PlayStation VR Worlds o Headmaster que funcionan solo con este tipo de control, y encima algunos de ellos son de lo mejor del catálogo inicial. El único problema ha aparecido cuando nos hemos tenido que desplazar demasiado en la zona fijada del suelo, e incluso en ocasiones el DualShock quedaba fuera del campo de visión de la cámara. Aquí está uno de sus inconvenientes y es que la zona de juego que permite el set PSVR está bastante limitada.

Cambiar a los mandos Move es una opción solo en parte del catálogo, la mayoría funciona bien con el mando normal de PS4. Aunque a priori parece la opción acertada todavía no vamos a emitir un veredicto, lo haremos caso a caso. Lo que sí aclaramos es que el DualShock sirve, incluso para títulos de tiros como Until Dawn: Rush of Blood, para el que nos quedamos con la respuesta de este antes que con la del mando-bola.

En el momento de la publicación de este texto todavía no tenemos permiso para hablar de todos los títulos a los que hemos estado jugando, pero podréis ir leyendo algunos análisis pormenorizados desde hoy mismo en Gamereactor. El resto irán llegando en los próximos días. Sabemos que os preocupa tanto su calidad como si marean o no, por eso os decimos desde ya que algunos como Tumblr VR van muy bien y otros como Scavengers Odyssey, que está dentro de PlayStation VR Worlds, son un auténtico problema. Battlezone, que es de lo mejor del catálogo, está en un punto intermedio. Nuestra recomendación es tratar de probarlo antes de comprarlo, por lo que pueda pasar.

Como os decíamos y podéis ver en nuestro unboxing de PSVR, dentro de la caja viene un disco con ocho demos. Son muy cortitas, ninguna dura más de cinco minutos, pero al menos sirven para entender cómo funcionan las mecánicas básicas y si esto es adecuado o no para ti como jugador. Dado que PlayStation Worls es un concepto semejante pero ampliado, hubiera sido un reclamo mayor, porque con él al menos podrían venderlo como que incluye al juego; esto no lo es.

La Realidad Virtual está logrando incluso más adeptos en otros campos y este hardware sigue para satisfacerlo. Su pantalla sirve para ver películas aunque no hayan sido diseñadas para la VR, sencillamente la pantalla que tienes delante es todo. La experiencia de ver películas es aceptable, aunque transmite la sensación de que estás demasiado cerca y se aprecian demasiado los píxeles. Del mismo modo, puedes para jugar a títulos corrientes y aquí sí podemos decir tras unas partidas a Star Wars: Battlefront que parte de la inmersión se transmite, aunque también es cierto que cansa y obliga a parar más pronto de lo habitual. Seguro que hay ocasiones en las que merece la pena jugar así.

PlayStation VR ha llegado y lo ha hecho con un catálogo de lanzamiento completo y la promesa de que tendrá más de 50 títulos antes de que termine el año. Además ha logrado lo que no ha conseguido el resto, atraer las franquicias más populares de las grandes editoras como Batman Arkham, Resident Evil, Star Wars o Tomb Raider. Sin embargo, ninguno como títulos completos. La experiencia general de uso es buena, aunque la calidad que transmite ni por dentro ni por fuera es la mejor del mercado. La respuesta durante la partida es positiva excepto cuando hay mucho movimiento y sale a relucir el campo de uso limitado que permite la Cámara PS4. El lío con los cables sigue ahí, aunque eso es más grave en sus rivales, especialmente en Vive. Dentro de unos años, cuando lleguen los visores a lo Geordi La Forge, lo veremos como un viejo vídeo VHS al lado de un flamante lector de DVD.

Por tanto, volviendo a la pregunta inicial, ¿te lo compras? Nosotros nos volvemos a lavar las manos e insistimos en que esta experiencia es muy subjetiva y el precio final de la inversión no es como para usarlo un par de veces y dejarlo de lado. Lo que sí podemos hacer es insistir en que lo pruebes y lo sientas. El aparato en su conjunto funciona de forma correcta, aunque seguro que no pasa demasiado tiempo hasta que veamos las versiones más avanzadas y los early adopters se echen las manos a la cabeza porque compraron un producto más caro y peor.

Como Vive y Oculus, el headset es aparatoso y la resolución y fidelidad que consiguen sigue sin ser tan alta como para decir que estás dentro de un mundo virtual. Todo, por un precio elevado (en este caso, menos). Sin embargo, quienes lo compren estarán cruzando por fin la puerta de esa otra dimensión antes que nadie, con la certeza de que a medida que los desarrolladores sigan investigando irán llegando productos mejores con los que sacarle más partido. Seguimos a la espera de esa "killer app", ese software que hace que el gran mercado dé el salto como pudo ser Wii Sports para el juego en movimiento o Candy Crush para el juego móvil. Lo único que nos deja dudas es si habrá gente suficiente en este primer barco como para que todas esas inversiones merezcan la pena y el futuro esté garantizado. Eso depende solamente de vosotros.

[Nota: el análisis preliminar original ha sido actualizado con una nota evaluativa, pros y contras el día del lanzamiento, 13 de octubre de 2016. Además, ya dispones del análisis más personal de David Caballero, para apoyarte en una recomendación distinta].

07 Gamereactor España
7 / 10
+
Dispositivo elegante, cómodo, ligero y bien construido. Hardware competente. Gran respuesta 'trackeando' los movimientos. El casco para juegos más económico.
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No puedes mirar a través. El hardware de la PS4 básica se queda corto. Todavía no existe el perfecto juego demostrativo. Los Move no son el mejor control en manos. No viene con la cámara.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países