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textos sobre hardware

Nintendo Classic Mini: Nintendo Entertainment System

Nintendo acaba de lanzar una consola que es a la vez la más mona y la más nostálgica. La ponemos a prueba.

  • Texto: Mike Holmes y David Caballero

Si quieres aún más detalles, empieza leyendo nuestras impresiones con la NES Mini en profundidad.

Van a ser unas navidades relativamente tranquilas para lo que suelen ser en Nintendo, con la Wii U diciendo adiós y la Nintendo Switch en el horizonte (si bien es cierto que 3DS prepara toda una invasión con Pokémon Sol/Luna). Sin embargo, este año hay algo más, algo fuera de lo normal que se le ha ocurrido a alguien en las oficinas de Kioto y que puede convertirse en el regalo videojueguil de la temporada. Hablamos de la Nintendo Classic Mini: Nintendo Entertainment System, que con ese nombre tan largo es en realidad una consola retro en miniatura que se enchufa al USB, se conecta a la tele vía HDMI y sin duda aparecerá bajo el árbol de muchos entusiastas del sector el mes que viene.

Es un dispositivo chiquitín, elegante y muy cuco. Pequeñito en forma y ligero en peso, pero en su memoria interna lleva nada menos que treinta grandes títulos clásicos lanzados para la primera consola de Nintendo, una treintena ahora instantánea de los mejores juegos que en su día entraran en la gloriosa NES en forma de cartucho. Si cuando eras pequeño tuviste la consola original, pensar en los días que pasabas jugando a Mario, Zelda o Castlevania te sacará la sonrisa, y sin duda deberías plantearte comprar o pedir la NES Mini para estas navidades. Y si naciste después de los 80 pero te encantan los videojuegos, también te diremos que la selección es divertidísima, simpática y toda una lección de historia del sector.

Dicho esto, aunque venimos elogiando muchas facetas de esta maquinita, tampoco es perfecta. Nuestra mayor queja tiene que ver con la longitud del cable del mando, demasiado corto. En una irónica recreación de lo que hacíamos de pequeños que quizá ha ido demasiado lejos: los cables de los mandos de la NES Mini son tan cortos que o te sientas muy, muy cerca de la pantalla (y seguro que la que tienes ahora es mucho más grande que tu vieja tele de culo) o tendrás que buscar un apaño. Hay varias soluciones para los cables cortos, como por ejemplo extender el HDMI (y quizá por tanto el USB) o el propio cable del mando. Y por supuesto los fabricantes terceros también se han apresurado en vender sus propios mandos, incluso inalámbricos (lo que nos hace temer por el posible 'input lag').

En nuestro caso, en lugar de ponerla en el salón, hemos descubierto que la NES Mini queda genial como un juguetito colocado sobre el escritorio, junto al monitor del ordenador (enchufada a su HDMI) y tomando la corriente de un USB de la torre. Ten en cuenta que no viene con el adaptador de corriente para enchufarla a la pared. Claro, normalmente nos sentamos tan cerca de un monitor de PC que no hay problema con la longitud de los cables de los mandos. Pero volviendo al salón, si no tienes un enchufe de sobra con tanto aparato cerca de la tele, mejor mira primero si te sobra algún USB por ahí cerca, quizá en la propia televisión o en otro dispositivo moderno. Durante nuestras pruebas, aprovechamos para enchufar la NES Mini a una PS4 que tenía un puerto de sobra en el frontal. ¡Herejía!

Antes de pasar al catálogo de juegos que viene pre-cargado en la consola, no podemos pasar por alto algunas funciones y características adicionales. Dispuestas sobre la barra superior del menú principal figuran varias decisiones que puedes tomar. Principalmente, las tres opciones de gráficos. Seguramente muchos queráis hacer la gracia nostálgica lo primero poniendo el filtro de Televisor antiguo de tubo, que como ya adelantábamos se ve bastante mejor de lo que esperábamos, añadiendo una capa adicional de nostalgia, si cabe. Quizá prefieras optar por el formato 4:3, estirando un pelín la imagen a lo ancho para ajustar la relación de las teles de antaño, pero sin duda la mejor opción es la Resolución original o 'pixel-perfect', que respeta los gráficos cuadrados que mostraba la NES y se ve realmente limpia y definida. También como adelantábamos en su día, estos juegos se ven mucho mejor aquí que en los emuladores de Wii, Wii U e incluso 3DS, y además a 60Hz, lo que por fin convencerá a los que exigían mayor calidad a la Consola Virtual.

También se puede cambiar el idioma, realizar varios ajustes del sistema o incluso resetearlo a su configuración de fábrica. Pero sin duda el otro gran añadido aparte de los filtros gráficos son los Puntos de suspensión, esas cuatro partidas guardadas que te permiten por fin pasarte esos juegos tan difíciles que se te resistieron entonces. Tenían su encanto y se hacían así para durar más, pero también está genial ver el final o cargar tu parte favorita, ¿verdad?