Helmut Duckadam, futbolista rumano, falleció ayer, 2 de diciembre, a los 65 años. Su antiguo club, el FC Steaua București (conocido hoy simplemente como FCSB) lo anunció en un comunicado.
El portero era más conocido por detener cuatro penaltis en la tanda contra el FC Barcelona, en la final de la Copa de Europa (lo que hoy se conoce como
). El partido, jugado en el estadio Sánchez Pizjuán de Sevilla, acabó 0-0.
En la tanda de penaltis, Duckadam detuvo los cuatro lanzamientos del Barcelona. El București falló dos y marcó dos, que le dieron su primera y única Copa de Europa.
"La magnitud del rastro que Duckadam está dejando en la historia del fútbol es nada menos que extraordinaria. Está dejando un legado que brillará mientras se siga jugando al fútbol", ha declarado Aleksander Čeferin, Presidente de la UEFA.
No se dio ninguna causa oficial de la muerte, pero Duckadam había sufrido un raro trastorno sanguíneo sólo unos meses después de aquel partido. No jugó durante tres años y cuando regresó a un equipo rumano de tercera división. A lo largo de su vida sufrió muchos más problemas de salud y operaciones quirúrgicas.
Hoy en día, el FCSB es uno de los equipos punteros del fútbol nacional rumano, pero no ha tenido mucha suerte en las competiciones internacionales. Aquella Copa de Europa de 1986 ha sido uno de los mayores logros del fútbol rumano. El FC Barcelona acabó ganando su primera Copa de Europa en 1992.