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Análisis Homeworld: Deserts of Kharak

Homeworld: Deserts of Kharak

Homeworld vuelve con un título que no tiene batallas espaciales, pero que resulta ser una gran experiencia estratega. ¿Cómo es eso posible?
Petter Hegevall Actualizado 29 enero 2016

Es un tanto extraño que salga un juego nuevo ambientado en el universo de Homeworld, más que nada porque ha pasado un montón de tiempo desde que el original salió en septiembre de 1999. Entonces, la expectación era gigantesca y el juego logró estar a la altura. No obstante, tras Homeworld 2, la serie desapareció de la faz de la Tierra, por desavenencias entre la desarrolladora y el propietario de los derechos. Entonces, los nuevos propietarios, Relic Entertainment, compraron los derechos, pero tampoco sacaron nada.

No ver un juego en diez años fue una situación muy rara para una franquicia con una comunidad de fans tan dedicada. Cuando THQ cayó en bancarrota, los derechos de Homeworld volvieron a cambiar de manos y se subastaron. El ganador de la subasta fue, sorprendentemente, Gearbox Software. Así, su primera intención fue remasterizar y republicar los juegos originales y lo hicieron el año pasado, pero, al parecer, el plan era seguir con la franquicia. Eso nos trae hasta este punto: Deserts of Kharak.

Hace poco probamos las remasterizaciones y, aunque no llegamos a terminarnos los títulos originales, logramos refrescar un poco qué era lo que los hacía tan buenos. Está claro que las mecánicas eran muy inteligentes, hasta tal punto que, junto a la franquicia de StarCraft de Blizzard, podemos decir que la serie Homeworld es uno de nuestros títulos de estrategia espacial favoritos.

La historia de Homeworld: Deserts of Kharak sirve como prólogo para el primer título y se desarrolla 106 años antes de Homeworld. Todo gira en torno a la reliquia que provocó las batallas espaciales del título original y la verdad es que la historia es buena. A ver, es cierto que, entre los personajes, hay unos estereotipos un tanto pomposos y Blackbird Interactive se ha centrado en crear monólogos interminables en vez de promocionar el desarrollo de los personajes, pero la verdad es que esto es casi un requisito en la ciencia ficción actual.

Lo que sí es genial es el doblaje (en inglés): nos arriesgamos a decir que es de los mejores que hemos visto en esta clase de títulos y, en ocasiones, supera a StarCraft. La música también es fantástica y, puesto que el 99% de las batallas se desarrollan en el planeta Kharak (el planeta natal del clan Kushan, que está repleto de arena y más arena), el estudio ha logrado crear una banda sonora fabulosa y muy apropiada que nos recuerda a Aladdín y que consigue crear una buena atmósfera.

La única diferencia entre Homeworld: Deserts of Kharak y sus predecesores es que todas las batallas se desarrollan en tierra. El rasgo más distintivo de Homeworld era su campo de batalla tridimensional en el que había que guiar a la flota por el espacio tridimensional. Pues bien, nada de eso en este nuevo título. Al principio pensamos que lo echaríamos mucho de menos, pero llegó un momento en que nos sumergimos tanto en el árido desierto que Blackbird Interactive nos ofrecía que nos olvidamos. Solo podemos decir que esto demuestra que la franquicia es capaz superar sus límites y seguir siendo magnífica.

Además, nos vemos obligados a añadir que mandar a tus unidades al combate resulta ser un placer, porque la desarrolladora ha evitado los peligros en los que otros estudios han caído: han trabajado en darle a los usuarios una buena perspectiva de la acción. Tácticas específicas, pistas de audio y un buen mapa en perspectiva son los ingredientes básicos de esta experiencia para eliminar lo superfluo y permitir que te centres en lo que de verdad importa: la batalla. Si, por otra parte, tenemos en cuenta los hábiles detalles de las mecánicas y los brillantes controles, Desert of Kharak se convierte en uno de esos títulos que no puedes dejar de jugar hasta que salen los créditos.

En principio, Homeworld: Deserts of Kharak comenzó sus andaduras como un título completamente diferente al universo de estrategia de Relic Entertainment. De hecho, durante el primer año de desarrollo se llamaba Hardware: Shipbreakers y, aunque Gearbox lo compró y Blackbird reconstruyó el 75% del contenido para adaptarlo al mundo de Homeworld, el ADN de Hardware: Shipbreakers sigue patente en la experiencia. Así, el usuario lucha en su mayor parte por poder "desguazar" (ya que shipbreaker significa desguazador de barcos). Todo va de saquear restos de naves, acumular recursos en tus bases y utilizar el terreno como ventaja en cada parte de la batalla.

Las dunas y las colinas del desierto se convierten en puntos estratégicos en los que hay que mezclar diferentes tipos de armas para que funcione cada táctica. Al principio, nos estancamos en el viejo patrón de lanzar un asalto directo en una dirección, pero el enemigo nos redujo a pedazos, porque utilizaba armas a distancia, como el cañón de riel, y escondía su artillería pesada de nuestros ataques. Lo cierto es que el equilibrio de cómo funciona cada unidad en los diferentes tipos de batalla según la táctica que escojas y el entorno en el que luches funciona genial también.

El mayor punto débil del título es el modo multijugador. A ver, no está mal si tenemos en cuenta que comparte las mismas mecánicas y estructura que la historia, pero le faltan matices, profundidad y, sobre todo, contenido. Parece una mezcla mal hecha y la cámara presenta fallos, lo que nos obligó a cambiar manualmente su posición varias veces en la misma ronda.

No nos cabe duda de que la campaña para un jugador de 16 horas que Homeworld: Deserts of Kharak ofrece es una de las delicias más impresionantes que hemos experimentado en el género desde hace mucho tiempo (aunque la IA no es particularmente estelar, que digamos). Por eso, creemos que el juego se merece una nota acorde: si no fuese por el pobre contenido multijugador, podría haber tenido el sobresaliente, pero, tal y como está, esta ambiciosa guerra de ciencia ficción que Blackbird ha creado se lleva un firme notable alto que tampoco está nada mal.

8
Bueno sobre 10 · Gamereactor España
Pros Un gran diseño; unas mecánicas muy dinámicas; un concepto brillante; el doblaje es alucinante y la historia es muy interesante.
Contras La inteligencia artificial es un poco problemática y al modo multijugador le falta contenido.
Nota de la red Media de 4 ediciones de Gamereactor
8,0
Gamereactor 8
Gamereactor Deutschland 8
Gamereactor España 8
Gamereactor Italia 8
Perfil completo 1.066 artículos publicados
8
Bueno Nota de la red en 4 ediciones
Datos del juego
Desarrollador Blackbird Interactive
Editor Gearbox Software
Fecha de lanzamiento 20 enero 2016
Género Strategy
Plataformas
PC
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